La viruela símica, también conocida como mpox o viruela del mono, es una enfermedad viral cuyos síntomas suelen aparecer entre 1 y 21 días después del contagio. En la mayoría de los casos, la infección dura entre dos y cuatro semanas, aunque la evolución puede variar de una persona a otra.
Las manifestaciones de la enfermedad generalmente se presentan en dos etapas.
Primera etapa: síntomas similares a una gripe
Durante los primeros días, las personas infectadas pueden experimentar:
- Fiebre.
- Escalofríos.
- Dolor de cabeza.
- Dolores musculares y de espalda.
- Fatiga o cansancio intenso.
- Inflamación de los ganglios linfáticos, especialmente en el cuello, las axilas o la ingle.
Este último síntoma es una de las principales características que ayudan a diferenciar la viruela símica de otras enfermedades con erupciones cutáneas, como la varicela.
Segunda etapa: aparece el sarpullido
Entre uno y cuatro días después del inicio de la fiebre suele desarrollarse una erupción en la piel.
Las lesiones evolucionan en varias fases:
- Comienzan como manchas planas.
- Luego se convierten en pequeñas protuberancias.
- Posteriormente forman ampollas con líquido.
- Más adelante se transforman en pústulas.
- Finalmente se secan y forman costras que terminan desprendiéndose.
Las lesiones pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque son más frecuentes en:
- El rostro.
- Las palmas de las manos.
- Las plantas de los pies.
- La boca.
- La zona genital y anal.
En algunas personas, el sarpullido puede ser el primer síntoma o incluso la única manifestación visible de la enfermedad.
¿Qué hacer si presenta síntomas?
Las autoridades sanitarias recomiendan buscar atención médica si aparece un sarpullido sin una causa aparente o si la persona cree haber estado en contacto con alguien infectado.
Un diagnóstico oportuno permite recibir la atención adecuada y adoptar medidas para reducir el riesgo de transmitir el virus a otras personas.


