El caso de Marco Andrés Cordero Rodríguez, un muchacho de apenas 19 años, ha conmocionado a la comunidad cartaginesa. Lo que comenzó como la búsqueda desesperada de una familia terminó en tragedia la noche del viernes 7 de noviembre, cuando su cuerpo fue encontrado sin vida en una quebrada, muy cerca de la Casa de la Juventud, en el centro de Cartago.
Marco había sido visto por última vez el jueves anterior. Preocupados por su ausencia, sus familiares denunciaron su desaparición ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) un día después. Sin embargo, horas más tarde, la esperanza se convirtió en dolor al hallar su cuerpo en el cauce del río.
A la escena acudieron miembros de la Cruz Roja, oficiales de la Fuerza Pública y agentes judiciales, quienes se encargaron del levantamiento del cuerpo y del inicio de las diligencias correspondientes.
Por ahora, las autoridades mantienen abiertas las investigaciones para determinar las circunstancias que rodearon esta muerte. Será el informe forense el que confirme la causa del fallecimiento de este joven que, según sus allegados, era tranquilo y muy querido en su barrio.
El suceso deja consternada a la comunidad y abre una vez más el debate sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de atención ante reportes de desaparición, especialmente en jóvenes.


