Melanie Valverde, expareja del futbolista Marvin Loría, respondió a las críticas que ha recibido en redes sociales por haber decidido tener un segundo hijo con el jugador, a pesar de que actualmente asegura que vive su embarazo como mamá soltera.
A través de una publicación en Instagram, la influencer explicó que nunca ha considerado a sus hijos como un error y afirmó que, en su momento, creyó en el arrepentimiento, el cambio y las segundas oportunidades.
“A quienes dicen: ‘Si ya sabía cómo era, ¿para qué tuvo otro bebé?’, quiero responderles con respeto: los hijos nunca son un error ni un castigo. Para quienes creemos en Dios, cada vida tiene un propósito desde antes de ser formada”, escribió.
Valverde también aclaró que sus hijos no llegaron para salvar una relación ni para retener a nadie.
“Mis hijos no llegaron para reparar una relación ni para retener a nadie; llegaron porque Dios les dio un propósito y porque son un regalo que amaré toda mi vida”, expresó.
La influencer reveló que antes de darle una nueva oportunidad a su relación con Marvin Loría buscó el consejo de su madre y de su abuela. Según contó, ambas le recordaron que todas las personas tienen la posibilidad de arrepentirse, cambiar y ser perdonadas.
Sin embargo, reconoció que la realidad cambió y que ahora enfrenta esta etapa por su cuenta.
“Hoy por hoy estoy sola, sobrellevando la carga emocional de un embarazo y tratando, aun así, de ser mamá a tiempo completo”, manifestó.
Valverde aseguró que ha aprendido que las decisiones de otras personas están fuera de su control y que ahora su prioridad es criar a sus hijos con amor, paz y tranquilidad.
Días atrás ya había sorprendido a sus seguidores al publicar un video junto a su hijo mayor con el mensaje: “Fuimos, somos y seguiremos siendo nosotros dos y pronto seremos tres, no hay más ni falta nadie más. Ser mamá soltera es mi superpoder”.
Finalmente, hizo un llamado a las personas para que eviten juzgar sin conocer todo lo ocurrido detrás de una decisión.
“Antes de juzgar una historia, recuerden que nadie conoce las conversaciones, oraciones, promesas, las lágrimas ni las esperanzas que existieron detrás de una decisión. Sean amables. Nunca saben la batalla que alguien está librando”, concluyó.


