Un joven de 22 años, identificado con el apellido Porras, figura como principal sospechoso en una investigación por un aparente fraude bancario millonario que habría afectado principalmente a adultos mayores en Costa Rica.
El caso salió a la luz luego de que agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizaran un allanamiento en una vivienda ubicada en Desamparados de Alajuela, donde el sospechoso fue detenido la mañana de este jueves.
Según la versión preliminar de las autoridades, el joven laboró anteriormente en una entidad bancaria y, presuntamente, habría aprovechado su acceso a información confidencial de clientes para utilizar datos de tarjetas bancarias en compras y adquisiciones personales.
Entre los bienes que supuestamente adquirió con el dinero investigado destacan artículos de lujo y hasta un jacuzzi, situación que llamó especialmente la atención de los investigadores durante el desarrollo del caso.
Las pesquisas apuntan a que las víctimas serían, en su mayoría, personas adultas mayores, un grupo que suele convertirse en blanco frecuente de delitos financieros debido a vulnerabilidades tecnológicas o dificultades para detectar movimientos sospechosos en sus cuentas.
De acuerdo con la información preliminar del OIJ, el perjuicio económico rondaría los ¢80 millones, aunque las autoridades no descartan que la cifra aumente conforme avance la investigación y aparezcan nuevos afectados.
El expediente judicial se mantenía en investigación desde noviembre del 2025 y este jueves se ejecutaron varias diligencias relacionadas con el caso, incluyendo allanamientos para recopilar evidencia tecnológica y financiera.
Por ahora, las autoridades no han confirmado cuántas personas habrían sido perjudicadas ni el detalle completo de los bienes que supuestamente fueron adquiridos utilizando el dinero sustraído.
El caso continúa bajo investigación por parte de las autoridades judiciales, quienes buscan determinar el alcance total del aparente esquema fraudulento y si existirían más personas involucradas.


