«El fantasma de los 100 dólares volvió para quitarnos el sueño»: En un domingo de infarto para la economía mundial, el barril de petróleo reventó la temida barrera del centenar de dólares, impulsado por el sangriento conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán. Con el vital Estrecho de Ormuz totalmente paralizado y buques de guerra estadounidenses escoltando a los petroleros, le explicamos por qué este caos bélico en Medio Oriente es la peor noticia posible para el precio de la gasolina, los fletes y el costo de la vida en Costa Rica.
Lo que los economistas temían desde la semana pasada acaba de convertirse en una dolorosa realidad. El mercado energético global entró en fase de pánico este domingo, arrastrando consigo las esperanzas de mantener estable el costo de la vida en Costa Rica. El barril de crudo WTI (la principal referencia para nuestro país y el continente americano) destrozó la barrera psicológica de los 100 dólares, una cifra que no golpeaba las pizarras internacionales desde la crisis de julio de 2022.
El detonante de este descalabro financiero tiene nombre y apellido: la guerra abierta en Medio Oriente. Las tensiones bélicas, que hoy cumplen su noveno día de fuego cruzado, han provocado una reacción en cadena que amenaza con encarecer desde el transporte público hasta el gallo pinto de los costarricenses.
Los números del terror: Un salto histórico del 60%
La sesión de este domingo por la noche (hora GMT) pasará a los libros de historia económica. El West Texas Intermediate (WTI) pegó un violento brinco del 17,87%, alcanzando primero los 107,14 dólares y tocando un pico escalofriante de 111,24 dólares, antes de retroceder levemente para estabilizarse.
Análisis Comparativo: Para entender la magnitud de esta crisis, hay que mirar al pasado reciente. Cuando Rusia invadió Ucrania a principios de 2022 (lo que llevó la gasolina súper a casi mil colones en Costa Rica), el mercado no reaccionó con tanta violencia en tan poco tiempo. Desde que inició la actual ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, el precio del WTI se ha disparado un insólito 60%. Un encarecimiento tan brutal y rápido es inédito en los registros modernos.
Geopolítica del crudo: El «tapón» de Ormuz
El origen de este infarto petrolero no es la falta de petróleo bajo tierra, sino el terror a no poder sacarlo. El epicentro del problema logístico es el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima estrecha por donde transita el 20% de toda la producción global de crudo. Hoy, ese canal está prácticamente paralizado por el miedo a los misiles.
Ante el inminente desabastecimiento, la Casa Blanca tuvo que intervenir de emergencia. Chris Wright, secretario de Energía de los EE. UU., confirmó este domingo a la cadena CBS que la Armada estadounidense está organizando operativos tácticos para sacar a los petroleros atrapados en el Golfo Pérsico. «En las primeras etapas, estos barcos seguramente estarán bajo protección militar de Estados Unidos», aseguró el alto funcionario.
Impacto en Costa Rica: ¿Qué nos espera en los próximos días?
Aunque Washington insiste en calmar las aguas argumentando que «el mundo está bien abastecido» y que no planean atacar la infraestructura energética iraní (pese a que Israel ya bombardeó cuatro depósitos en Teherán), en Costa Rica la matemática es implacable.
Nuestro país depende en un 100% de la importación de combustibles terminados a través de la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope). Si el petróleo base supera los $100, el costo de las gasolinas y el diésel refinado que compra el país se disparará exponencialmente.
Efecto dominó: Este monumental aumento internacional obligará a la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep) a trasladar el costo a los surtidores ticos en las próximas semanas. Un diésel a precios récord significa fletes más caros, lo que se traduce automáticamente en un aumento en la feria del agricultor, los supermercados y las tarifas de los buses. La inflación, que venía controlada, está a punto de recibir un golpe directo al mentón.


