En la región de Stavropol, al sur de Rusia, un granjero llamado Alibulat Rasulov protagonizó un hallazgo tan insólito como perturbador: un grupo de cinco ratas vivas, entrelazadas por sus colas, incapaces de separarse entre sí. El agricultor documentó el momento en un video que rápidamente se viralizó en redes sociales, especialmente en su cuenta de Instagram, donde superó las 14.000 reproducciones.
El fenómeno observado se conoce como “Rey Rata” —Rat King en inglés—, una extraña rareza biológica que ha sido motivo de fascinación y debate durante siglos. Aunque los animales se movían con dificultad, se encontraban vivos al momento de la grabación, lo que añade un matiz aún más inquietante al suceso.
¿Qué es exactamente un “Rey Rata”?
El término “Rey Rata” se refiere a una agrupación de ratas —y ocasionalmente otros roedores— cuyas colas han quedado enredadas de forma aparentemente accidental. La teoría más aceptada señala que este fenómeno puede producirse en lugares con alta densidad de población de ratas, especialmente en entornos húmedos y sucios donde los animales se amontonan.
Las colas, cubiertas de suciedad, excremento, sangre seca o incluso savia pegajosa, pueden adherirse entre sí y formar nudos tan apretados que resultan imposibles de deshacer. En estos casos, los roedores quedan condenados a vivir, desplazarse e incluso morir juntos.
¿Fenómeno natural o montaje humano?
A pesar de los testimonios históricos y registros museísticos, la existencia real del “Rey Rata” ha sido cuestionada por múltiples expertos. Muchos científicos sostienen que, en algunos casos, las agrupaciones podrían haber sido manipuladas por humanos —ya sea como bromas macabras o para crear piezas de exposición—, especialmente en épocas donde la curiosidad por lo grotesco era parte del entretenimiento popular.
Sin embargo, eventos como el documentado por Rasulov mantienen viva la posibilidad de que, aunque poco frecuente, este fenómeno pueda producirse de forma natural bajo condiciones específicas.
Registros históricos y casos emblemáticos
Uno de los casos más famosos se encuentra resguardado en el museo Mauritianum, en la ciudad de Altenburg, Alemania. Allí se conserva un ejemplar que data de 1828, compuesto por 32 ratas con las colas entrelazadas. Este y otros hallazgos similares han sido objeto de análisis, aunque sin lograr consenso científico pleno sobre su origen.
El debate gira en torno a la falta de evidencia contemporánea clara y a la imposibilidad de reproducir este fenómeno en condiciones controladas. Aun así, la persistencia de nuevos casos —como el de Stavropol— alimenta la leyenda y despierta la curiosidad popular.
¿Un guiño a la cultura pop?
El aspecto del hallazgo llevó a muchos usuarios en redes sociales a bromear con referencias al personaje de ficción “Maestro Splinter”, el sabio roedor mentor de las Tortugas Ninja. Sin embargo, la realidad de estos animales atrapados en un enredo biológico dista mucho del mundo animado: su situación representa un caso de estudio poco comprendido, con implicaciones tanto éticas como científicas.


