La historia de Janet: la muñeca centenaria que, según su dueño, está poseída por el alma de una niña
Un investigador paranormal afirma convivir con una muñeca de aspecto antiguo y energía inquietante. Se trata de “Janet”, un objeto que —según él— lleva dentro el espíritu de una niña y que, desde hace años, provoca sucesos inexplicables: desde parpadeos sin ojos hasta caídas misteriosas y malestares físicos entre quienes se acercan.
Miki York, quien se dedica a explorar fenómenos paranormales desde hace más de una década, aseguró que Janet no es una muñeca común. Fabricada en 1903, este tétrico personaje llegó a sus manos en 2016 tras ser entregada por una familia de Texas, Estados Unidos. Lo curioso es que no solo se negaron a recibir dinero por ella, sino que incluso pagaron el envío para sacarla de sus vidas.
“No querían tenerla en casa”
Según relató York, la antigua dueña de Janet había fallecido y sus familiares quedaron profundamente perturbados por la presencia de la muñeca. Escuchaban pasos, sentían escalofríos y simplemente no podían soportar estar cerca de ella. Fue entonces cuando contactaron al investigador británico a través de internet.
En aquel momento, Janet no tenía nombre. Fue mediante una sesión con una “caja de espíritus” —una herramienta usada en contextos esotéricos para captar presuntas voces del más allá— que York asegura haber recibido la respuesta: “Me dijo que se llamaba Janet”. Desde ese instante, su relación con el objeto pasó de la curiosidad al temor respetuoso.
Parpadea, cae sola y genera malestar
El fenómeno más desconcertante, asegura York, es que Janet fue captada en video parpadeando, pese a que no tiene ojos. Además, cada vez que la coloca en un estante dentro de su oficina, aparece en el suelo, sin ninguna explicación lógica. “La encuentro en el piso y no hay forma de que se haya caído sola”, afirmó.
Incluso su familia le ha pedido que no la tenga a la vista. “Desde que está en casa, han pasado muchas cosas”, dice. Personas que han estado cerca de Janet aseguran sentir presión en el pecho, dolores repentinos y una sensación de malestar difícil de explicar. El propio York admite que trabajar cerca de la muñeca lo afecta físicamente.
¿De dónde viene esta fascinación?
El investigador cuenta que su interés por lo paranormal comenzó viendo programas de televisión, lo cual lo llevó a visitar cementerios y casas abandonadas. Pero con Janet, asegura, la experiencia ha sido diferente. “Desde el primer momento supe que no era un objeto cualquiera”, confesó.
Aunque las experiencias que ha vivido con la muñeca podrían espantar a cualquiera, York planea seguir investigando. Su intención, dice, no es lucrar ni asustar, sino entender qué hay detrás de fenómenos como este: “Quiero conocerla mejor, saber qué más es capaz de hacer”.
¿Realidad o sugestión?
La historia de Janet recuerda a otros casos célebres de muñecas “embrujadas”, como Annabelle o Robert the Doll, que han alimentado mitos y películas de terror. Pero más allá de la creencia personal, estos relatos invitan a reflexionar sobre la influencia del miedo, la sugestión y el poder que pueden tener los objetos cargados de historia… o energía, según a quién se le pregunte.
Lo cierto es que, más allá de lo que uno crea, Janet sigue ahí. Y Miki York, lejos de deshacerse de ella, espera con ansias su próximo movimiento.


