Venezuela enfrenta una de las peores tragedias naturales de los últimos años luego de que dos potentes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieran la costa central del país con apenas 39 segundos de diferencia, dejando al menos 164 personas fallecidas, más de 970 heridas y graves daños materiales en varias ciudades.
Los movimientos sísmicos ocurrieron la tarde del miércoles 24 de junio. El primero, de magnitud 7,2, tuvo su epicentro cerca de San Felipe, en el estado de Yaracuy, mientras que el segundo, aún más fuerte, se registró cerca del municipio de Yumare, en la misma región.
Seis estados permanecen bajo emergencia
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia tras confirmar que los estados de Caracas, La Guaira, Miranda, Aragua, Carabobo y Falcón fueron los más afectados por los terremotos y por más de 30 réplicas registradas posteriormente.
Las autoridades mantienen activos los operativos de búsqueda y rescate, por lo que el número de víctimas podría aumentar en las próximas horas.
Además, el Gobierno anunció la creación de un fondo inicial de 200 millones de dólares para atender la reconstrucción de viviendas, hospitales e infraestructura dañada.
Edificios colapsados y escenas de desesperación
Las imágenes difundidas desde Caracas y La Guaira muestran edificios completamente derrumbados, personas atrapadas entre los escombros y equipos de rescate trabajando contra el tiempo para localizar sobrevivientes.
En el municipio de Chacao, los cuerpos de emergencia informaron el colapso de edificios de ocho y doce pisos, de donde varias personas lograron ser rescatadas con vida.
En Baruta, las autoridades confirmaron las primeras víctimas mortales tras el desplome de varias estructuras.
El Aeropuerto Internacional de Maiquetía también sufrió daños importantes y permanecerá cerrado mientras se realizan inspecciones técnicas.
Testigos describen momentos de terror
Habitantes de Caracas relataron que el movimiento fue uno de los más intensos que recuerdan.
Muchas personas abandonaron apresuradamente sus viviendas mientras observaban cómo se desprendían paredes, techos y ventanas de numerosos edificios.
Miles de familias decidieron pasar la noche en plazas, parques y calles por temor a nuevas réplicas.
Servicios suspendidos
Como consecuencia de la emergencia, las autoridades suspendieron temporalmente el funcionamiento del Metro de Caracas, los servicios ferroviarios y el suministro de agua en varias zonas afectadas.
También se registraron interrupciones en el servicio eléctrico, internet y gas natural como medida preventiva.
El Gobierno informó que las clases y las actividades económicas no esenciales permanecerán suspendidas mientras avanzan las labores de evaluación de daños.
Comunidad internacional ofrece ayuda
Tras conocerse la magnitud del desastre, varios países ofrecieron asistencia humanitaria a Venezuela.
Entre ellos se encuentran Estados Unidos, El Salvador, Brasil, Colombia, Ecuador, Bolivia, República Dominicana, México y Catar, cuyos gobiernos anunciaron el envío de equipos de rescate, personal especializado y ayuda médica para colaborar en la atención de la emergencia.
Las autoridades venezolanas continúan evaluando la magnitud de los daños mientras los equipos de rescate trabajan sin descanso en las zonas más afectadas por uno de los eventos sísmicos más devastadores registrados en el país en las últimas décadas.


