El agua lo arrasó todo: una crecida repentina dejó al menos 27 muertos en un campamento infantil de Texas
Lo que debía ser una noche de alegría, fogatas y juegos por la celebración del 4 de julio, se convirtió en un verdadero infierno para cientos de familias. En cuestión de minutos, una crecida súbita del río Guadalupe arrasó con el campamento cristiano ‘Mystic’, dejando un saldo trágico de al menos 27 personas muertas, la mayoría niñas, y una decena más aún desaparecidas.
La emergencia ocurrió durante la madrugada, cuando la mayoría dormía. En apenas 45 minutos, el nivel del agua subió más de ocho metros, sorprendiendo a todos en la oscuridad. El campamento albergaba en ese momento a unas 750 menores de edad, acompañadas por consejeros y personal de apoyo.
Una tragedia en un lugar de tradición
El Camp Mystic, fundado en 1926, es una institución emblemática del estado de Texas, conocida por su enfoque espiritual, su entorno natural y las actividades al aire libre enfocadas en el empoderamiento femenino. Para muchas familias, enviar a sus hijas a este sitio es parte de una tradición de generaciones.
La tormenta que azotó la región en la noche del jueves activó una alerta por crecida, pero los registros muestran que el aumento del caudal fue más rápido y agresivo de lo que cualquier pronóstico había anticipado.
Según autoridades locales, el río Guadalupe se desbordó en múltiples puntos, con una fuerza tan violenta que arrastró carpas, vehículos y estructuras de madera. Varios cuerpos fueron encontrados río abajo, y aún se mantienen brigadas de rescate en búsqueda de sobrevivientes.
Padres desesperados y rescates heroicos
Las escenas que se vivieron a las pocas horas del desastre fueron de desesperación total. Padres que llegaban a buscar a sus hijas sin noticias, sobrevivientes con hipotermia, y personal del campamento que arriesgó su vida intentando rescatar a las niñas.
“Fue una pared de agua. No tuvimos tiempo de nada”, relató uno de los consejeros voluntarios a medios locales. “Muchos hicieron lo posible para poner a salvo a las más pequeñas, pero el río se lo llevó todo”.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, declaró estado de emergencia en la zona, y pidió apoyo federal para atender la crisis. Equipos de la Guardia Nacional, Cruz Roja y voluntarios trabajan sin descanso.
Costa Rica y los riesgos en zonas ribereñas
Aunque la tragedia ocurrió en Estados Unidos, no es ajena a lo que vivimos en Costa Rica durante la época lluviosa. Nuestro país también ha enfrentado crecidas repentinas en ríos como el Reventazón, el Sarapiquí o el Térraba, que en el pasado han dejado víctimas en comunidades y campamentos.
El fenómeno conocido como “crecida súbita” o “flash flood” ocurre cuando lluvias intensas en la parte alta de una cuenca generan desbordamientos inesperados río abajo, incluso si en ese lugar no está lloviendo en ese momento. Por eso, los expertos insisten en la importancia de no acampar en márgenes de ríos ni en zonas bajas durante temporada de lluvias.
Una comunidad de luto
En Hunt, un pequeño poblado del centro de Texas, el dolor es profundo. Las banderas ondean a media asta, y muchas iglesias han abierto sus puertas para velas comunitarias, apoyo psicológico y oración. El campamento ‘Mystic’, que ha formado parte de la infancia de miles de niñas texanas durante casi un siglo, hoy está marcado por la tragedia.
La pregunta que queda flotando entre el lodo y los escombros es una sola: ¿pudo haberse evitado? Las investigaciones ya están en marcha. Pero para muchas familias, las respuestas llegan tarde.


