Lo que parecía un día normal de clases en una escuela de Naranjo, Alajuela, terminó en una emergencia que obligó a la intervención del Ministerio de Educación Pública (MEP), el Patronato Nacional de la Infancia (PANI) y la Cruz Roja Costarricense.
El hecho se registró la mañana de este miércoles, cuando una estudiante de cuarto grado llevó a clases una gaseosa que en su casa había mezclado con alcohol de 90°. La menor compartió la bebida con varias compañeras, quienes poco después empezaron a mostrar síntomas de intoxicación.
La docente del grupo actuó de inmediato para contener la situación, sin embargo, en medio del incidente fue agredida por la alumna responsable. La maestra tuvo que ser trasladada al Instituto Nacional de Seguros (INS) para una valoración médica.
Por su parte, las estudiantes afectadas fueron atendidas en el lugar por la Cruz Roja y posteriormente llevadas al Hospital de Grecia. Según confirmó el MEP, todas se encuentran fuera de peligro.
El caso no quedó ahí: la menor que llevó la gaseosa adulterada fue remitida al PANI para una evaluación integral, con el fin de determinar las medidas de protección necesarias y el acompañamiento psicológico y familiar correspondiente.
Miguel Sibaja, director regional de Educación de Occidente, explicó que los protocolos de emergencia del MEP se activaron de inmediato, lo que permitió coordinar la atención médica, notificar a los padres de familia y dar seguimiento con las autoridades de salud y protección infantil.
Este suceso vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre el acceso que tienen los menores a sustancias peligrosas en los hogares, así como la necesidad de reforzar la educación preventiva en las aulas y en las familias.


