La violencia ligada al crimen organizado volvió a sacudir a Santa Ana este viernes por la noche. Un ataque armado dentro de un bar restaurante en Lindora dejó un triple homicidio, entre ellos el de un hombre conocido como alias “Mufasa”, identificado por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) como uno de los cabecillas de la estructura criminal conocida como “Los Myrie”.
Una foto antes de la tragedia
De acuerdo con versiones preliminares, minutos antes de la balacera, un acompañante de alias Mufasa, identificado como Rodríguez, publicó una fotografía en redes sociales donde ambos aparecían en la mesa del local. Poco después, al menos dos gatilleros irrumpieron en el sitio y abrieron fuego contra ellos.

El sujeto de apellido Rodríguez resultó herido de gravedad y fue trasladado a un centro médico. Fuentes judiciales señalaron que este hombre ya había pasado tiempo en prisión.
Acción policial en medio del ataque
En el mismo bar se encontraba un agente del OIJ en su día libre, quien reaccionó de inmediato y repelió el ataque, hiriendo a uno de los gatilleros que intentaba escapar. El director del OIJ, Randall Zúñiga, confirmó que se trataba de un investigador de crimen organizado destacado en Alajuela, quien salió ileso del tiroteo.
Escalada de violencia en la capital
Alias Mufasa habría tejido recientemente una alianza criminal con otro grupo para enfrentar a la organización rival conocida como “Los Lara”. Este choque de estructuras, según fuentes judiciales, está detrás del aumento de la violencia en barrios como Pavas, Hatillo, Alajuelita, Tirrases y sectores de Desamparados, donde los ajustes de cuentas se han intensificado en las últimas semanas.
Investigación en curso
El OIJ mantiene la escena bajo custodia, recopilando evidencia balística y declaraciones de testigos. La hipótesis principal apunta a una ejecución directa contra alias Mufasa, aunque no se descarta que otros factores estén relacionados.
Este nuevo hecho se suma a la creciente lista de homicidios ligados al crimen organizado en Costa Rica, reforzando la preocupación de las autoridades y de la ciudadanía sobre la capacidad de las bandas de llevar la violencia a espacios públicos y de alta concurrencia.


