La tranquilidad de una feria de emprendedores en el centro comercial Momentum, en Pinares de Curridabat, se vio interrumpida este sábado 23 de agosto cuando una niña de apenas 4 años resultó mordida por un perro de raza labrador.
De acuerdo con información que ha sido dada a conocer por Crhoy.com, personas que se encontraban en la plazoleta del mall, la menor fue atacada de forma repentina, lo que generó gran conmoción entre visitantes y comerciantes. Testigos contaron que la madre de la niña entró en crisis nerviosa tras presenciar la escena.
De inmediato, funcionarios del centro comercial solicitaron ayuda a un servicio de emergencias, cuyos paramédicos valoraron a la pequeña en el sitio. Mientras tanto, los dueños del perro se retiraron con el animal, aunque antes intercambiaron números telefónicos con los familiares de la afectada para dar seguimiento al caso.
La administración del centro comercial no se refirió oficialmente al hecho, según confirmaron oficiales de seguridad. Este nuevo caso se suma al ocurrido semanas atrás en Multiplaza Escazú, donde otro menor fue mordido por un pitbull, encendiendo las alarmas sobre la tenencia responsable de mascotas en espacios públicos concurridos.
Contexto y consecuencias
Estos ataques han reavivado el debate sobre la regulación del ingreso de animales a centros comerciales y actividades masivas. En Costa Rica, la Ley de Bienestar Animal contempla sanciones por negligencia de los dueños en el manejo de sus mascotas, además de la responsabilidad civil en caso de lesiones a terceros.
Especialistas en comportamiento animal señalan que, aunque muchas razas suelen ser consideradas dóciles, cualquier perro puede reaccionar de forma impredecible bajo determinadas circunstancias. Por ello, insisten en que el uso de correas, bozales en razas de mayor fuerza y la supervisión constante son medidas básicas de prevención.
En este momento, la prioridad es la recuperación de la niña y el seguimiento médico que reciba tras el incidente.


