Lo que parecía una investigación centrada en un empresario con un ascenso económico repentino, hoy se destapa como una estructura mucho más profunda y preocupante: funcionarios públicos, incluyendo un agente del OIJ y un jefe de la Policía de Tránsito, figuran entre los detenidos por presunta colaboración con una red de lavado de dinero en la Zona Sur del país.
Desde primeras horas de este martes 29 de julio, la Sección de Legitimación de Capitales del OIJ lidera una operación que sacude las entrañas del Estado. El operativo, parte del denominado “Caso Pana”, busca no solo desarticular una red dedicada al blanqueo de capitales, sino también exponer los vínculos entre el crimen organizado y el aparato institucional costarricense.
Un caso que se remonta al 2021
Las autoridades comenzaron a seguirle el rastro en 2021 a José Abdiel Sánchez González, costarricense-panameño conocido con el alias de “Pana”, luego de notar un acelerado aumento en su patrimonio.
El punto de partida de la investigación fue el decomiso de un cargamento de cocaína en el Pacífico Sur, hecho que encendió las alarmas sobre posibles rutas de legitimación de activos ilícitos. Desde entonces, los investigadores descubrieron que Sánchez habría invertido sus ganancias en caballos, camiones, ganado, fincas, negocios de celulares y vehículos, entre otros bienes.
Aliados dentro del sistema
En una revelación que sacude la credibilidad institucional, el OIJ confirmó que entre los objetivos de captura figuran un funcionario activo del propio Organismo de Investigación Judicial y un jefe de Tránsito, ambos señalados por colaborar con la red criminal.
Estas personas habrían facilitado, encubierto o permitido movimientos estratégicos que beneficiaban a la organización. La participación de funcionarios públicos en este tipo de esquemas refuerza la necesidad de mayor vigilancia interna y protocolos anticorrupción efectivos.
Allanamientos simultáneos y millonario decomiso
La operación abarca 22 allanamientos simultáneos en propiedades relacionadas con Sánchez, tanto en Pérez Zeledón como en Puerto Jiménez de Golfito, donde el presunto líder se asentó desde su llegada al país.
Uno de los puntos más relevantes es su lujosa vivienda en General Viejo, una construcción de gran tamaño y acabados premium, que según los registros del OIJ forma parte de más de 10 propiedades a su nombre.
En paralelo, los agentes buscan detener a un total de 9 personas directamente ligadas con la organización, incluyendo cercanos colaboradores y miembros de su círculo familiar.
Una red que no solo blanqueaba, sino que tejía poder
El caso “Pana” pone sobre la mesa un fenómeno cada vez más evidente: las redes del narcotráfico y lavado no solo acumulan bienes y dinero, sino que buscan tejer poder e influencia en distintos niveles del Estado.
Para los investigadores, esta organización tenía una fachada rural y comercial muy bien construida, pero detrás de esa imagen se ocultaba una operación financiera ilegal de gran escala con ramificaciones en instituciones clave.


