Lo que comenzó como un anhelo de paz y retiro en el trópico costarricense terminó de forma violenta para Rüdiger Schickhaus, de nacionalidad alemana, y Manuela Daxer Schickhaus, ciudadana austriaca. Ambos fueron hallados sin vida el pasado 22 de septiembre en su vivienda en Quepos, Puntarenas. El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) investiga el caso como un doble homicidio en el contexto de un asalto violento.
Según detalló CRHoy, los cuerpos de la pareja fueron encontrados atados y enterrados en su propia propiedad, una lujosa residencia que recientemente había sido puesta en venta por un valor superior a los ₡500 millones.
Una jubilación soñada… al principio
El proyecto de vida de la pareja se gestó en 2021, cuando comenzaron a buscar un destino cálido y seguro para pasar sus años dorados junto a sus cuatro perros: Shaba, Bella, Brian y Lucky. Aunque inicialmente consideraron el sur de Italia, el clima invernal los hizo descartar esa opción tras una estadía de siete semanas.
Posteriormente, enfocaron su búsqueda en América Latina. México, Panamá y Costa Rica fueron los tres destinos finalistas. En su blog personal, compartieron que México fue descartado por razones de seguridad, y aunque Panamá parecía una buena opción por su infraestructura y facilidades para jubilados, Costa Rica ganó por su entorno natural y clima tropical.
Una nueva vida en Quepos
Tras vender una propiedad en Alemania y otra en Austria, la pareja aterrizó definitivamente en Costa Rica en marzo de 2022. Aunque consideraron inicialmente el Valle Central, fue el Pacífico costarricense el que los terminó conquistando. El 31 de mayo de ese año celebraron la compra de su casa, a la que Rüdiger se refería con cariño como la “Casa OVNI”, por un diseño particular en su entrada.
En junio de 2022, compartieron su entusiasmo en un grupo en redes sociales para expatriados:
«Desde hace dos semanas estamos en nuestro nuevo hogar. Es como todo un sueño», escribieron.
La venta de la propiedad y dudas sobre la seguridad
Después de más de tres años en el país, la pareja tomó la decisión de poner a la venta la casa en julio de este año. Aunque no trascendieron públicamente las razones, sí hubo señales de que aún veían a Costa Rica como un lugar seguro. En una interacción en redes sociales que fue recuperada por CRHoy, un posible comprador mostró preocupación por la seguridad de la propiedad, preguntando si contaba con cercas eléctricas, cámaras, cuarto de pánico o incluso una sala de armas.
La respuesta de Rüdiger fue directa y confiada:
«Costa Rica es un país muy seguro. La propiedad está cercada, pero no con cerca eléctrica. Y no hay armas, ni habitación de pánico, ni cámaras. Hay una casa para el cuidador en la planta baja. Pueden alojar a trabajadores o algo similar.»
La investigación sigue en curso
El crimen que cobró la vida de Rüdiger y Manuela ha conmocionado tanto a la comunidad extranjera residente en Costa Rica como a los vecinos del cantón de Aguirre. El OIJ mantiene una investigación activa y ha recabado evidencias en la escena que podrían arrojar luz sobre los responsables y el móvil del crimen.
La residencia, que representaba el sueño costarricense de la pareja, ahora es escenario de una de las investigaciones más delicadas en la región.


