Lo que parecía ser una escapada al aire libre se convirtió en una pesadilla para una familia de Pocora, en Guácimo de Limón. Emmanuel, un joven de 25 años, y el menor Elderzon, de apenas 13, salieron en motocicleta el viernes 2 de mayo con rumbo a una catarata del río Irocois. Desde entonces, no se supo más de ellos… hasta ahora.

La Cruz Roja Costarricense confirmó este domingo 4 de mayo el hallazgo del cuerpo sin vida de Emmanuel en la zona donde se realizaba la búsqueda. A pesar del esfuerzo de los rescatistas, todavía no hay rastro del niño. Las autoridades mantienen activa la operación de rastreo en condiciones difíciles, con la esperanza de encontrarlo cuanto antes.
La angustia comenzó cuando los familiares, al notar que ambos no regresaban, acudieron al sitio del paseo y hallaron únicamente la motocicleta en la que habían salido. De inmediato, se activó la alerta y los cuerpos de rescate iniciaron la búsqueda el sábado por la mañana. Sin embargo, las labores tuvieron que suspenderse al caer la noche, debido a la falta de visibilidad, y se retomaron al amanecer del domingo.
Aunque no hay confirmación oficial de lo ocurrido, el caso se maneja como un posible accidente acuático. El río Irocois, aunque atractivo por su belleza natural, puede ser traicionero, especialmente durante la época lluviosa, cuando las corrientes pueden crecer sin previo aviso.
Este tipo de incidentes no son ajenos a nuestro país. En zonas rurales, donde la señalización es escasa y los visitantes a menudo desconocen los peligros naturales, los paseos a ríos y cataratas pueden volverse trágicos. De ahí la importancia de que tanto lugareños como turistas extremen las precauciones y se informen antes de ingresar a estos sitios.
Mientras tanto, la comunidad de Guácimo permanece con el corazón en vilo, esperando con fe y dolor que Elderzon aparezca. Equipos de rescate siguen peinando la zona, aferrados a la esperanza de dar con el niño y dar cierre a esta angustiante búsqueda.


