Lo que para Nicole Grigorov era un viaje de renovación personal terminó convirtiéndose en una experiencia devastadora. La canadiense, madre de cuatro hijos, permanece internada en Costa Rica después de que una abdominoplastía —una cirugía estética del abdomen— derivara en una infección tan severa que puso su vida al borde del abismo.
Según medios internacionales, la mujer sufrió un shock séptico e insuficiencia cardíaca, lo que obligó a los médicos del Hospital Clínica Bíblica a conectarla a un respirador artificial. En ese momento, sus probabilidades de sobrevivir eran de apenas un 5%.

Lucha contra la sepsis y riesgo de amputación
Los especialistas advirtieron que la sepsis afectó gravemente la circulación sanguínea, comprometiendo sus extremidades. Tanto sus manos como sus pies permanecen vendados, y los médicos han señalado que podría ser necesario amputarlos debido a la necrosis causada por la falta de oxígeno en los tejidos.
“La sepsis impide que la sangre lleve los nutrientes a los dedos, brazos y piernas. El tejido empieza a morir, se vuelve negro y debe extirparse para evitar que la infección avance”, explicó el diario británico Daily Mail, que ha seguido de cerca el caso.

Una familia desesperada y una cuenta médica millonaria
Ante la gravedad de la situación, su hijo Nicholas abrió una campaña en GoFundMe para recaudar fondos y cubrir los costos médicos, que ya superan los $100.000.
En la publicación, describió el crítico estado de su madre: “Está inconsciente, intubada y en condición delicada. Sus riñones están fallando y tiene un recuento de glóbulos rojos peligrosamente bajo”.
Sin embargo, en un mensaje más alentador publicado el 26 de octubre, el joven informó que su madre “ya está despierta, alerta y hablando”. Agradeció profundamente al Dr. Carlos Wu Chin y al personal médico de la Clínica Bíblica, a quienes atribuyó haberle salvado la vida con su dedicación y fe.

El dilema del traslado y la falta de apoyo
Mientras tanto, un amigo de la familia pagó $85.000 por una ambulancia aérea para intentar trasladarla de regreso a Canadá. No obstante, el vuelo no ha podido realizarse por la falta de una cama hospitalaria disponible en Ontario y la ausencia de un médico dispuesto a recibirla.
Los familiares también denunciaron la falta de apoyo por parte de las autoridades canadienses. “No hay una red de seguridad para quienes sufren emergencias médicas fuera del país”, lamentó su hermana Brenda Johnson, quien ha insistido ante políticos y consulados sin obtener una solución.
Sin seguro de viaje y con la esperanza intacta
A la complejidad médica y económica se suma un detalle crucial: Nicole no contaba con seguro de viaje, lo que ha agravado la situación financiera de la familia y dificultado el acceso a opciones de traslado.
El caso de Nicole Grigorov no solo ha conmovido a miles de personas en Canadá y Costa Rica, sino que también ha abierto un debate sobre los riesgos de las cirugías estéticas en el extranjero y la importancia de viajar con cobertura médica.
Hoy, la mujer sigue luchando por su recuperación en territorio costarricense, mientras su familia y amigos mantienen viva la esperanza de que este terrible episodio tenga un desenlace más humano que trágico.


