En completo hermetismo y con un fuerte despliegue policial, el exmagistrado costarricense Celso Gamboa ingresó este miércoles al edificio del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en San José. Pasadas las 8:00 a. m., dos vehículos blindados lo trasladaron hasta los tribunales, donde lo esperaba una cita con agentes de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Según explican fuentes judiciales, este tipo de encuentros entre extraditables y la DEA no son meramente protocolares. Se trata de audiencias clave en las que los acusados pueden negociar, aportar información sobre otros posibles implicados o recibir detalles de los cargos que enfrentan en el extranjero. En algunos casos, estas conversaciones pueden convertirse en una puerta para disminuir eventuales condenas por delitos como el tráfico internacional de drogas, que es el que se le atribuye a Gamboa.
La explicación de Randall Zúñiga
El director del OIJ, Randall Zúñiga, detalló que cualquier persona sometida a un proceso internacional tiene derecho a conocer de primera mano las acusaciones. De ahí la importancia de estos traslados hacia los tribunales, donde los contactos con la DEA se realizan bajo máxima seguridad.
Otros extraditables en la agenda
La visita de Gamboa no fue la única. Horas antes, también compareció Jonathan Álvarez, otro extraditable requerido por Estados Unidos y vinculado a una causa de legitimación de capitales en Costa Rica. Posteriormente, se espera que Edwin López Vega, alias “Pecho de Rata”, enfrente un proceso similar con las autoridades norteamericanas.
Lo que está en juego
El caso de Gamboa se enmarca en una investigación de gran alcance contra el narcotráfico internacional. La eventual cooperación con la DEA podría significar una reducción en la pena que enfrente en tribunales estadounidenses, aunque el proceso de extradición sigue en curso en Costa Rica.
Estas diligencias reflejan la magnitud del caso y la presión internacional sobre figuras que, como Gamboa, pasaron de ocupar puestos de alto perfil en el país a enfrentar graves acusaciones en cortes extranjeras.


