El exmagistrado Celso Gamboa alzó la voz desde el módulo de máxima seguridad del centro penal La Reforma, donde permanece recluido mientras se define su extradición a Estados Unidos. Según aseguró, las condiciones en las que cumple detención preventiva le han impedido ejercer adecuadamente su defensa.
Durante una reciente declaración judicial —en la que recordó que fue absuelto del delito de uso de documento falso—, Gamboa describió el entorno carcelario como inhumano y restrictivo, y criticó los cambios implementados por el Ministerio de Justicia y Paz en el sistema penitenciario costarricense.
“Cuando yo entré al centro penal La Reforma, en donde estoy recluido, en máxima seguridad, que incluye una celda de castigo, desconozco qué cosa tan mala hice para estar en una celda de castigo”, expresó.
El exmagistrado afirmó que su detención provisional, vinculada a una solicitud de extradición por parte de Estados Unidos para enfrentar cargos de tráfico internacional de drogas, lo mantiene bajo un régimen que califica como una violación a sus derechos fundamentales.
“Se ha reducido tanto el acceso a los defensores, que solo pueden entrar seis defensores al circuito de máxima seguridad por día”, señaló, al denunciar los obstáculos que ha enfrentado para comunicarse con su equipo legal.
De acuerdo con Gamboa, las restricciones en el penal han provocado que durante sus procesos anteriores —ambos con resultados absolutorios— apenas haya podido coordinar con sus abogados.
Actualmente, el exmagistrado continúa recluido mientras un tribunal estudia la apelación presentada contra la resolución que avaló su extradición. Sin embargo, dos causas judiciales pendientes en Costa Rica impiden que se concrete su envío a territorio estadounidense hasta que estos procesos concluyan.


