El silencio y el dolor marcaron las últimas horas de una familia en Desamparados, luego de la muerte de un bebé de apenas año y medio que perdió la vida tras un accidente ocurrido dentro de una cochera. La tragedia, que conmocionó a vecinos y allegados, se trasladó también a las redes sociales, donde los familiares encontraron un espacio para expresar su duelo y aferrarse a la fe.
Con palabras cargadas de espiritualidad, una familiar cercana compartió un extenso mensaje en Facebook para despedir al niño, identificado como Liam. El texto, acompañado de oraciones y reflexiones religiosas, retrata el impacto emocional que deja una pérdida tan repentina y profunda en el núcleo familiar.
En la publicación, se describe al menor como un “angelito puro e inocente” y se plantea la idea de que su corta vida tuvo un propósito centrado en el amor. El mensaje apela a la esperanza cristiana como forma de sobrellevar el golpe, al tiempo que pide fortaleza divina para los padres del niño y el resto de la familia, quienes enfrentan uno de los momentos más duros de sus vidas.
Las palabras, que rápidamente comenzaron a compartirse, reflejan una práctica común en Costa Rica: recurrir a la fe y a los mensajes públicos de despedida como una forma de canalizar el duelo colectivo y recibir apoyo de la comunidad, especialmente ante tragedias que involucran a menores.
El hecho ocurrió la tarde del domingo, cuando, según la información preliminar, el niño fue atropellado de manera accidental por un vehículo dentro de una cochera. Tras el incidente, el menor fue trasladado de urgencia a la clínica Marcial Fallas, donde los médicos lo declararon fallecido poco después de su ingreso.
Las autoridades judiciales mantienen abiertas las diligencias correspondientes para esclarecer con exactitud cómo se dieron los hechos, mientras la familia intenta asimilar una pérdida que ha dejado una profunda huella en su entorno cercano y en la comunidad desamparadeña.
Esta fue la publicación:
Hoy nuestros corazones están de luto, pero el cielo está de fiesta, porque Dios llamó a Su presencia a un angelito puro e inocente. Un bebé que apenas comenzaba su camino en la tierra, pero que ya cumplió su misión: amar y ser amado. Señor, recíbelo en Tus brazos eternos, cúbrelo con Tu luz divina y permítele descansar en Tu paz perfecta. Sabemos que ahora está contigo, rodeado de Tu amor infinito.
Padre Celestial, dale fortaleza a Shalthal, a mi nuera y a toda su familia, abrázalos en este momento tan duro, seca sus lágrimas y ayúdales a encontrar consuelo en la fe, aun cuando el dolor sea inmenso y las preguntas no tengan respuesta. Hoy no entendemos Tus planes, Señor, pero confiamos en que Tu voluntad es perfecta y que nuestro pequeño Liam ahora vive en Tu gloria. Descansa en paz, angelito hermoso. Aquí te lloramos, pero en el cielo te celebran. Siempre vivirás en nuestros corazones.


