“Cuando Liberación Nacional ha gobernado, Guanacaste ha prosperado”, así de contundente fue Miguel Guillén, secretario general del PLN, al defender el legado de su partido en la provincia y marcar distancia de quienes —según él— se quedan en “discursos vacíos”.
En medio de la efervescencia política de cara a las elecciones nacionales, Guillén hizo un recorrido detallado por las obras que, afirma, “transformaron la economía, la infraestructura, el ambiente y el futuro de Guanacaste” durante gobiernos liberacionistas.
Desde la creación del Parque Nacional Santa Rosa en 1971, bajo la administración de José Figueres Ferrer, hasta la modernización del Hospital Enrique Baltodano Briceño iniciada por Laura Chinchilla Miranda, el dirigente enumeró proyectos que —dijo— son prueba tangible de la gestión liberacionista en la región.
Entre los hitos destacados, mencionó la inauguración oficial del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber durante el gobierno de José María Figueres Olsen en 1995, la consolidación del desarrollo geotérmico en Miravalles y Tilarán impulsada por Óscar Arias Sánchez, y el emblemático Proyecto de Riego Arenal–Tempisque iniciado por Luis Alberto Monge, que cambió la historia agrícola del territorio.
“Cada uno de estos gobiernos liberacionistas ha dejado una obra viva en Guanacaste. Lo demás son discursos. Liberación Nacional ha sembrado progreso donde antes hubo abandono. Las montañas protegidas, los canales de riego, las carreteras, los hospitales, los parques y las universidades lo dicen todo”, enfatizó Guillén.
Pero más allá del repaso histórico, el secretario general también aprovechó para proyectar el futuro del PLN en la provincia, señalando que Álvaro Ramos ya ha comenzado su trabajo de campo, reuniéndose con productores agroalimentarios y defendiendo que “el campo no se rinde”.
Según Guillén, la estrategia del partido busca reactivar las capacidades productivas de Guanacaste con una visión integral que abarque agroindustria, turismo sostenible, innovación, energía y fortalecimiento del talento local.
“Con su liderazgo, Guanacaste volverá a ser motor de desarrollo nacional, con atención directa, inversión estratégica y respeto por quienes generan riqueza desde el campo, el turismo, la innovación, la energía y el talento de su gente. Cuando Liberación gobierna, no improvisa: transforma”, concluyó.


