La expresidenta de la República, Laura Chinchilla Miranda, rompió el silencio sobre su relación profesional con el exmagistrado y exfiscal Celso Gamboa, a quien conoció y tuvo bajo su administración durante el periodo 2010-2014.
Chinchilla brindó sus declaraciones este miércoles tras comparecer ante la Comisión Legislativa de Narcotráfico y Seguridad, donde fue llamada a hablar sobre temas relacionados con su gestión. En ese contexto, fue consultada por la actuación de Gamboa durante esos años.
“Mientras Gamboa estuvo en mi administración, no hubo indicios de malos pasos”, afirmó la exmandataria con contundencia.
Ante la pregunta directa de si existieron rumores o alertas sobre el comportamiento del entonces funcionario, la expresidenta respondió:
“Absolutamente nada (…) años después, cuando él se va acercando a la magistratura, es cuando efectivamente se presentó una conjugación de hechos que empezaron a sorprender sobre su carrera. En lo que a mí respecta, nunca hubo ningún indicio de malos pasos de él. Todo lo contrario”.
Celso Gamboa Sánchez fue un funcionario público de alto perfil en Costa Rica, desempeñándose como viceministro de Seguridad Pública, fiscal adjunto y, posteriormente, como magistrado de la Sala III del Poder Judicial. Durante el gobierno de Laura Chinchilla, fue parte del equipo de seguridad nacional, y luego continuó ascendiendo en el ámbito judicial.
Sin embargo, su carrera se vio afectada por polémicas años después.
En 2018, fue destituido como magistrado por la Corte Suprema de Justicia, luego de una investigación relacionada con el caso del empresario Juan Carlos Bolaños (conocido por el escándalo del cementazo), en la que se cuestionó su uso de influencias y vínculos indebidos. Este caso marcó un antes y un después en su trayectoria profesional.


