Chey Tae-won, presidente del conglomerado detrás de SK Hynix, deberá entregar 944.000 millones de wones en efectivo a Roh Soh-yeong tras una batalla judicial que lleva años
Uno de los divorcios más costosos de Asia acaba de escribir un nuevo capítulo.
Un tribunal de Corea del Sur ordenó al multimillonario Chey Tae-won, presidente de SK Group, pagar 944.000 millones de wones —unos $640-$644 millones— a su exesposa Roh Soh-yeong como parte de la división de los bienes acumulados durante su matrimonio.
La prensa surcoreana ha bautizado el caso como el “divorcio del siglo”, no solo por la enorme cantidad de dinero involucrada, sino por las familias, empresas y figuras políticas que aparecen detrás de una relación que duró 35 años.
La cifra constituye la mayor división patrimonial conocida en un proceso de divorcio en Corea del Sur.
De casi $1.000 millones a $644 millones
El monto es considerable, pero representa una reducción respecto a lo ordenado anteriormente.
En 2024, el Tribunal Superior de Seúl había fijado una división patrimonial de 1,38 billones de wones, equivalentes entonces a cerca de $1.000 millones.
Chey apeló y, en octubre de 2025, la Corte Suprema anuló parcialmente esa decisión y ordenó volver a calcular el patrimonio que correspondía repartir.
El nuevo fallo dejó finalmente la cifra en 944.000 millones de wones.
Además, se mantiene una compensación separada de 2.000 millones de wones por daños derivados del divorcio.
Un aporte del expresidente quedó fuera
Una de las razones centrales para reducir la cifra tiene relación directa con el padre de Roh Soh-yeong.
Ella es hija de Roh Tae-woo, quien gobernó Corea del Sur entre 1988 y 1993.
Durante el proceso judicial se discutió un supuesto aporte de 30.000 millones de wones realizado por el exmandatario a Chey en 1991.
El tribunal de apelación había considerado ese dinero al calcular cuánto había contribuido la familia de Roh al crecimiento de los negocios de Chey.
Pero la Corte Suprema concluyó que esos fondos habrían tenido un origen ilícito y que, por esa razón, no podían utilizarse como elemento para incrementar la división patrimonial del divorcio.
Al eliminar ese componente, el tribunal tuvo que volver a realizar los cálculos.
Una infidelidad rompió el matrimonio
Chey y Roh estuvieron casados durante aproximadamente 35 años.
La crisis se hizo pública en 2015, cuando el empresario reconoció que mantenía una relación extramarital y que había tenido una hija con otra mujer.
A partir de ahí comenzó una extensa batalla legal que terminó mezclando aspectos personales con el control de uno de los conglomerados empresariales más poderosos de Corea del Sur.
¿Quién es Chey Tae-won?
Chey dirige SK Group, el segundo conglomerado empresarial más grande de Corea del Sur.
El grupo reúne más de 170 compañías y tiene operaciones en telecomunicaciones, energía, química, semiconductores, biotecnología y otros sectores.
Entre sus principales empresas se encuentra SK Hynix, fabricante de memorias que se ha convertido en una de las grandes beneficiadas por el auge mundial de la inteligencia artificial.
SK Hynix es uno de los principales proveedores de memoria de alto ancho de banda utilizada en aceleradores de inteligencia artificial, incluido hardware de Nvidia.
Auge de la IA elevó todavía más las apuestas
El momento del divorcio resulta particularmente relevante porque el valor de los activos relacionados con SK se disparó durante el auge de la inteligencia artificial.
Reuters estima la fortuna de Chey en aproximadamente $5.400 millones.
La discusión judicial giró en buena medida alrededor de sus acciones en SK Inc., la sociedad holding mediante la cual mantiene influencia sobre el conglomerado.
El tribunal decidió que Roh debía recibir dinero en efectivo y no acciones, reduciendo el riesgo inmediato de que la sentencia altere el control corporativo de Chey sobre SK.
SK Hynix acaba de protagonizar histórico debut en EE. UU.
El caso coincide además con uno de los momentos financieros más importantes para SK Hynix.
La fabricante de semiconductores comenzó a cotizar sus certificados de depósito estadounidenses en Nasdaq este mes y recaudó aproximadamente $26.500 millones.
Sus títulos subieron cerca de 14% durante el debut.
La operación se convirtió en la mayor colocación estadounidense realizada hasta ahora por una empresa extranjera, impulsada por el enorme interés de los inversionistas en compañías vinculadas con inteligencia artificial.
La batalla todavía podría continuar
Pese al nuevo fallo, el “divorcio del siglo” podría no haber terminado.
Los abogados de Chey señalaron que estudiarán la resolución antes de decidir los siguientes pasos.
El empresario todavía puede apelar nuevamente ante la Corte Suprema, lo que abriría otro capítulo en una disputa que ya lleva años recorriendo los tribunales surcoreanos.
Por ahora, la factura queda establecida en aproximadamente $644 millones, una cifra histórica incluso para uno de los empresarios más ricos y poderosos de Corea del Sur.


