La discusión sobre el futuro del espectro radioeléctrico—ese bien público que permite que las emisoras y canales lleguen a cada hogar—tomó un giro inesperado este martes. El magistrado instructor de la Sala Constitucional, Paul Rueda Leal, ordenó suspender de inmediato las licitaciones de radio AM, FM y televisión impulsadas por la Superintendencia de Telecomunicaciones (Sutel), tras advertir señales de un eventual impacto negativo en la continuidad de estos servicios.
Esta medida cautelar surge en medio del estudio de un recurso de amparo que cuestiona la forma en que se desarrolló el proceso licitatorio, el cual pretendía reorganizar por completo las frecuencias disponibles en el país. La Sala IV decidió que la pausa es necesaria mientras se analiza si la subasta podía provocar una caída abrupta en la cantidad de operadores activos.
¿Por qué se encendieron las alarmas?
Uno de los puntos que más pesó en la resolución fue la baja participación en la subasta. Aunque actualmente existen 74 concesiones de radio (25 AM y 49 FM) y 24 de televisión, la cantidad de interesados que presentó oferta fue muy reducida:
- 20 propuestas para radio FM
- Solo 1 oferta para radio AM
- 4 ofertas para televisión
Esta disminución preocupa al Tribunal, pues podría derivar en que menos de dos tercios de los operadores actuales sigan al aire, afectando directamente la diversidad, pluralidad y estabilidad del ecosistema mediático costarricense.
Además, la Sala observó que algunas de las ofertas no cumplirían completamente los requisitos técnicos y legales, lo que aumentaría aún más el riesgo de vacíos en la prestación del servicio.
Expedientes detenidos
Con la firma del magistrado Rueda Leal, quedan suspendidas las tres licitaciones principales y todos los expedientes administrativos asociados:
- 2025LY-000001-SUTEL (radio AM)
- 2025LY-000002-SUTEL (radio FM)
- 2025LY-000003-SUTEL (televisión)
Esto significa que la Sutel no podrá continuar ningún trámite de adjudicación o análisis hasta que la Sala IV resuelva el fondo del recurso.
Un proceso que ya era polémico
La subasta generaba inquietud desde meses atrás debido a críticas del sector sobre la metodología, la participación de actores tradicionales y el riesgo de dejar por fuera a emisoras y canales históricos del país. Las preocupaciones crecieron cuando diversas empresas decidieron no presentar ofertas, y cuando trascendió que la licitación podría provocar recortes laborales significativos en la industria.
¿Qué sigue ahora?
La decisión no implica que el proceso se canceló definitivamente, pero sí obliga a una pausa que podría prolongarse por semanas o meses. Solo hasta que la Sala Constitucional determine si se vulneraron derechos fundamentales o principios del servicio público de radiodifusión, se sabrá si la subasta se reanuda, se modifica o se archiva.
De momento, el reordenamiento del espectro —una tarea clave para modernizar las telecomunicaciones— queda en suspenso, mientras crece la expectativa en todo el sector mediático nacional.


