El presidente de la República, Rodrigo Chaves Robles, encendió el debate nacional al referirse a las implicaciones que podría tener la reciente extradición del exmagistrado Celso Gamboa Sánchez y de Edwin López Vega, conocido como “Pecho de Rata”, hacia Estados Unidos.
Durante una actividad oficial en Guanacaste, el mandatario dejó entrever que el proceso judicial podría ir más allá de los imputados actuales, al señalar que existe la posibilidad de que surja información sobre otras personas vinculadas a estructuras del narcotráfico.
“Va a cantar”: frase del presidente genera reacciones
Las declaraciones del presidente llamaron la atención por su tono directo. “Gracias a Dios logramos sacar a ‘Pecho de Rata’ y a Celso de nuestro territorio; dicen que ni Luciano Pavarotti canta tan bonito como va a cantar ese señor”, expresó, en alusión a una eventual colaboración de Gamboa con las autoridades estadounidenses.
El mandatario insistió en que la cooperación del exmagistrado podría ser clave para esclarecer posibles redes criminales que operen dentro o fuera del país.
Advertencia sobre posibles alcances dentro de instituciones
En su intervención, Chaves también planteó un escenario que generó preocupación, al cuestionar qué otras situaciones podrían salir a la luz. “Preocúpense, costarricenses, porque si de la Sala Tercera salió un narcotraficante internacional que empezó a traficar drogas siendo magistrado, entonces ¿qué más podría haber ahí?”, afirmó.
Sus palabras reavivan el debate sobre la penetración del crimen organizado en estructuras del Estado, especialmente por tratarse de una figura que ocupó cargos de alto nivel en el sistema judicial.
Un caso que trasciende lo judicial
La extradición de ambos imputados responde a requerimientos de la justicia de Estados Unidos por presuntos delitos de narcotráfico internacional. Sin embargo, el impacto del caso ha ido más allá del ámbito judicial, al abrir cuestionamientos sobre controles institucionales y la capacidad del Estado para prevenir este tipo de situaciones.
El proceso en territorio estadounidense será clave para determinar el alcance de las investigaciones y si, como anticipa el mandatario, podrían surgir nuevos elementos que amplíen el panorama del caso.


