El Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori-UNA) confirmó que el fuerte sismo de magnitud 6.1, registrado la noche del martes 21 de octubre de 2025, tuvo su origen en el proceso de subducción de la Placa del Coco bajo la Placa de Panamá.
El movimiento se produjo a las 9:57 p. m. con un epicentro localizado 19 kilómetros al suroeste de Manuel Antonio, Quepos, en la provincia de Puntarenas. Su carácter superficial provocó que se sintiera con gran intensidad en prácticamente todo el país.
Vecinos de San José, Cartago, Heredia, Alajuela, Guanacaste, la Zona Sur y el Pacífico Central reportaron una sacudida fuerte, larga y acompañada de ruidos subterráneos.
“El sismo se originó por el proceso de subducción de la placa del Coco por debajo de la placa de Panamá”, explicó Esteban Chaves, director del Ovsicori.
“Este tipo de eventos son comunes en la región del Pacífico, donde ambas placas están en constante interacción”, agregó.
La subducción ocurre cuando una placa tectónica se desliza bajo otra, generando acumulación de energía que se libera de forma repentina en forma de terremotos.
El movimiento telúrico activó reportes desde casi todo el territorio nacional y dejó algunos daños materiales menores en el cantón de Quepos, como la caída de estantes en un supermercado local.
Según datos del Ovsicori, hasta el momento se han contabilizado más de 50 réplicas posteriores al evento principal, la mayoría de baja magnitud.
El Sistema Nacional de Monitoreo de Tsunamis (SINAMOT) reiteró que no existe amenaza de tsunami para el Pacífico costarricense, y las autoridades mantienen un monitoreo constante ante cualquier cambio en la actividad sísmica.


