Con la llegada del cierre de año, miles de conductores en Costa Rica se enfrentan a una pregunta clave: ¿qué pasa si no se paga el marchamo antes del 31 de diciembre? Más allá de un simple atraso administrativo, incumplir con el pago del derecho de circulación puede generar una cadena de consecuencias económicas y legales que se arrastran durante los primeros meses del 2026.
El marchamo es un requisito indispensable para circular legalmente por las carreteras del país. Incluye varios rubros, como el Seguro Obligatorio Automotor (SOA), el impuesto a la propiedad del vehículo y otros cargos asociados. No cancelarlo a tiempo implica asumir recargos automáticos desde el primer día de enero.
Intereses y multas que se acumulan
A partir del inicio del nuevo año, el monto adeudado comienza a incrementarse de forma progresiva. El Instituto Nacional de Seguros (INS) y otras entidades aplican distintos porcentajes según el tipo de rubro pendiente.
En el caso del Seguro Obligatorio Automotor, los intereses se calculan con base en la tasa básica pasiva definida por el Banco Central de Costa Rica, a la que se le suman cinco puntos porcentuales, aplicados proporcionalmente según los días de atraso.
Las multas por infracciones asociadas al marchamo generan un interés anual del 36%, mientras que el impuesto a la propiedad del vehículo acumula intereses cercanos al 8,43% anual, lo que equivale a un porcentaje diario que puede variar durante el año. A esto se suma una multa adicional del 10% por cada mes de atraso, con un tope máximo del 100% del impuesto.
En los casos donde existan deudas por estacionómetros, el recargo es del 2% mensual, acumulable hasta por un año, con un máximo del 24%.
Riesgo en carretera: multas y retiro de placas
Más allá del impacto económico, circular sin el marchamo al día expone al conductor a sanciones directas en carretera. La Ley de Tránsito es clara en este punto y faculta a los oficiales para actuar si detectan un vehículo sin el derecho de circulación vigente.
El artículo 146, inciso x, establece una multa superior a los ₡53.000 para quien conduzca un vehículo sin haber cancelado el marchamo y el seguro obligatorio. Además, el artículo 151, inciso a, autoriza el retiro de las placas, lo que deja el vehículo inmovilizado de inmediato.
Una vez retiradas, las placas solo pueden ser recuperadas a través del Consejo de Seguridad Vial (Cosevi), previo cumplimiento de todos los requisitos y el pago total de las deudas pendientes, lo que implica más trámites y tiempo sin poder utilizar el automóvil.
Un gasto evitable
Las autoridades reiteran cada año que pagar el marchamo antes de que termine diciembre no solo evita recargos y multas, sino también dolores de cabeza legales y limitaciones para movilizarse durante los primeros meses del año siguiente.
En un contexto donde muchos hogares ya enfrentan presiones económicas, cumplir a tiempo con esta obligación puede marcar la diferencia entre iniciar el 2026 con tranquilidad o con una deuda que crece día a día.


