El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó recientemente la lista de solicitantes de visas de no inmigrante que están exentos de realizar una entrevista presencial en las embajadas y consulados del país. Esta modificación representa un alivio para ciertos grupos de solicitantes que anteriormente estaban obligados a cumplir con este requisito, incluyendo menores y adultos mayores.
Hace unos meses, las autoridades estadounidenses anunciaron que todos los solicitantes de visa de no inmigrante, incluyendo a los menores de 14 años y a los mayores de 79 años, debían presentarse obligatoriamente a una entrevista en persona con un funcionario consular. No obstante, esta medida contempla varias excepciones que han sido oficialmente confirmadas y ahora ampliadas.
Entre los exentos de la entrevista se encuentran los solicitantes de visas clasificables bajo las categorías diplomáticas y oficiales, como las visas A-1, A-2, C-3 (excepto asistentes, sirvientes o empleados personales de funcionarios acreditados), G-1, G-2, G-3, G-4, NATO-1 a NATO-6, y TECRO E-1. Estos solicitantes no necesitan asistir a una entrevista, de acuerdo con los lineamientos actuales.
Asimismo, están exentos aquellos que renueven una visa de turismo o negocios B-1, B-2, B-1/B-2 con validez completa, así como los ciudadanos mexicanos que busquen renovar su tarjeta o papel de cruce fronterizo. Esta medida facilita la renovación de visas sin necesidad de acudir nuevamente a una entrevista.
A partir del miércoles 1.º de octubre, se suman a esta lista los solicitantes que renueven una visa tipo H-2A, siempre que dicha renovación se realice dentro de los 12 meses posteriores a la fecha de vencimiento de la visa anterior. Esta categoría generalmente corresponde a trabajadores agrícolas temporales, lo que agiliza el proceso para este grupo específico.
Para poder aplicar a una visa con exención de entrevista, se deben cumplir ciertos criterios obligatorios: la solicitud debe realizarse en el país de origen o de residencia del solicitante (excepto para visas diplomáticas u oficiales); no se debe haber recibido una denegación de visa previa, aunque esta haya sido superada o eximida; y el solicitante no debe tener ninguna inelegibilidad aparente o potencial ante las leyes migratorias de Estados Unidos.
Esta actualización busca facilitar y agilizar ciertos procesos migratorios, especialmente en un contexto donde la eficiencia consular es clave para atender la alta demanda de solicitudes.


