El arranque de la temporada navideña vino acompañado de un cambio clave en el clima costarricense. Desde este martes, varias zonas del país empezaron a experimentar las primeras señales de la época seca, una transición que el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) describe como progresiva y ordenada, moviéndose de norte a sur.
Lejos de ser un cambio súbito, el fenómeno avanza por etapas. El Pacífico Norte y el Valle Central son las primeras regiones en dar el salto hacia un ambiente más soleado. De acuerdo con Daniel Poleo, meteorólogo del IMN, esta semana marca el establecimiento formal del periodo seco para estas áreas, un comportamiento totalmente típico para noviembre.
Pero el turno de las demás regiones no está tan lejos. Según las proyecciones del IMN:
- Pacífico Central: recibirá la estación seca entre el 24 y el 30 de noviembre, justo antes de la época de mayor movimiento turístico.
- Pacífico Sur: deberá esperar un poco más, hasta la segunda semana de diciembre, para despedirse de las lluvias.
Eso sí, el inicio de la estación seca no significa cielos despejados al 100%. Podrán presentarse lluvias esporádicas, especialmente en zonas montañosas donde la humedad tiende a mantenerse durante más tiempo.
¿Y el Caribe? Una historia diferente
Mientras buena parte del país entra de lleno en modo navideño, el Caribe mantiene su propio ritmo. En lugar de disminuir, las lluvias podrían aumentar durante noviembre, diciembre e incluso enero. Esto no es ninguna sorpresa: esta región no tiene una estación seca definida y vive su propia dinámica climática, influenciada por el Atlántico y los frentes fríos que llegan con frecuencia en esta época.
Ideal para planear los festejos
Con este cambio paulatino hacia condiciones más estables, muchas comunidades podrán comenzar a preparar actividades al aire libre, festivales, convivios empresariales, posadas y, por supuesto, las tradicionales celebraciones de fin de año. El clima será un aliado para quienes esperan días más claros, menos humedad y amaneceres mucho más frescos.
La llegada de la época seca también implica un aumento en los vientos alisios, temperaturas más agradables en las mañanas y tardes más cálidas en las zonas costeras. Un escenario que suele atraer tanto a turistas nacionales como extranjeros.


