El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, giró una orden poco habitual: reunir a inicios de la próxima semana a todos los generales y almirantes desplegados en el mundo. La convocatoria, revelada por The Washington Post, generó desconcierto entre los mandos militares, pues no se ha informado la razón oficial detrás de este encuentro.
De acuerdo con fuentes consultadas por el medio estadounidense, la instrucción se emitió a principios de esta semana y ha despertado preocupación en distintos niveles de la jerarquía castrense. “La gente está muy inquieta. No saben de qué se trata”, confesó un oficial bajo condición de anonimato.
El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, confirmó la reunión, pero evitó dar detalles sobre su propósito.
Un momento de tensión internacional
La cita ocurre en un contexto marcado por el aumento de las fricciones entre Washington y Caracas. En los últimos días, Estados Unidos anunció que destruyó cuatro embarcaciones en el Caribe, acusadas de ser “narcolanchas” procedentes de Venezuela. El gobierno de Nicolás Maduro rechaza esas versiones y acusa a la Casa Blanca de utilizar el tema del narcotráfico como excusa para justificar una escalada militar en la región.
En Costa Rica, analistas en seguridad internacional señalan que estas tensiones podrían impactar indirectamente a Centroamérica, por el rol estratégico que tiene el istmo en las rutas de tránsito marítimo y aéreo.
¿Quiénes están llamados a la mesa?
Según el reporte del Post, Hegseth citó a todos los oficiales de brigada o de rango superior en el Ejército, la Fuerza Aérea, la Marina y el Cuerpo de Marines. La medida también incluye a sus principales asesores. Se trata de líderes con responsabilidades en regiones tan diversas como Oriente Medio, Asia-Pacífico, Europa y América Latina, aunque no alcanzaría a los altos mandos que trabajan directamente en el Estado Mayor en Washington.
Actualmente, Estados Unidos mantiene alrededor de 800 generales y almirantes activos en su territorio y en decenas de países, lo que subraya la magnitud del llamado.
Cambios recientes en el Pentágono
La reunión se suma a una serie de transformaciones en la política de defensa bajo la administración de Donald Trump. Entre ellas, el cambio del nombre oficial de la institución —de Departamento de Defensa a Departamento de Guerra— y la propuesta de reducir en un 20% el número de altos oficiales.
Hegseth también ha impulsado la posibilidad de remover a generales y almirantes sin necesidad de justificación pública, una medida que preocupa a sectores de la oficialidad por el impacto en la estabilidad institucional.
La semana pasada, el Pentágono impuso otra novedad polémica: restringió el acceso de la prensa a sus instalaciones, condicionando las visitas a que los medios acepten no publicar cierta información. Para críticos de esta política, se trata de un paso inédito hacia un mayor control sobre el discurso público en materia de seguridad nacional.
Lo que está en juego
Aunque aún no se sabe qué discutirá Hegseth con la cúpula castrense, especialistas coinciden en que la coyuntura no es casual. La presión sobre Venezuela, los reajustes internos en el Pentágono y la búsqueda de consolidar el poder militar en manos de la administración Trump, podrían estar marcando el inicio de un nuevo capítulo en la política exterior estadounidense.


