La fruta que podría mejorar el sueño de manera natural, según nuevos estudios científicos
Dormir bien se ha convertido casi en un lujo. Entre el estrés, las pantallas y los horarios irregulares, cada vez más personas en Costa Rica y el mundo lidian con insomnio o noches interrumpidas. Por eso, muchos recurren a suplementos de melatonina sin saber que un recurso más sencillo —y delicioso— podría estar justo en la refrigeradora.
Se trata de las cerezas, una fruta cuyo contenido natural de melatonina ha llamado la atención de investigadores durante la última década. Aunque el cuerpo produce esta hormona por sí mismo, ciertos alimentos pueden contribuir a elevar sus niveles y apoyar el ciclo sueño-vigilia.
¿Qué hace a las cerezas tan especiales?
Las variedades oscuras —como las cerezas ácidas y las cerezas negras— contienen melatonina en concentraciones más altas que otros alimentos. A esto se suman las antocianinas, pigmentos antioxidantes que no solo protegen las células, sino que también potencian la síntesis natural de melatonina en el organismo.
Un estudio publicado en Journal of Experimental Botany confirmó que esta fruta aporta niveles significativamente elevados de esta hormona reguladora del sueño. Y la evidencia no se queda ahí: investigadores de la Universidad de Rochester observaron que adultos mayores que consumieron jugo de cereza ácida lograron extender su descanso nocturno hasta en hora y media.
Otro análisis, divulgado por el European Journal of Nutrition, encontró mejoras en la eficiencia del sueño y menos despertares nocturnos entre quienes incorporaron cerezas a su dieta de forma constante.
Cómo consumirlas para aprovechar sus beneficios
Las cerezas pueden ingerirse frescas, en jugos sin azúcar añadida o en presentaciones concentradas, según la disponibilidad de cada persona. Aunque no existe una regla definitiva, especialistas en nutrición recomiendan pautas simples:
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Comerlas una o dos horas antes de dormir.
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No exceder un consumo de aproximadamente 15 unidades al día.
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Evitar preparaciones cargadas de azúcar, grasas o cafeína que contrarresten su efecto.
Especialistas recuerdan que la fruta funciona mejor como parte de una rutina de descanso saludable, y no como solución aislada.
Hábitos que potencian el efecto de las cerezas
Además de una alimentación adecuada, la llamada “higiene del sueño” sigue siendo clave para cualquiera que busque noches más reparadoras. Entre las prácticas más recomendadas están:
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Mantener horarios regulares para dormir y despertar.
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Reducir el uso de pantallas antes de acostarse.
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Crear un ambiente con luz tenue y poco ruido.
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Evitar comidas pesadas o estimulantes cerca de la hora de dormir.
Incorporar cerezas puede ser un paso natural —y bastante accesible— para quienes buscan alternativas más suaves que los suplementos. Aun así, si la persona padece un trastorno del sueño persistente, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de hacer cambios importantes en la dieta.


