El pontífice expresó su cercanía con Francia y España mientras los incendios mantienen a cientos de miles fuera de sus hogares.
León XIV lanza llamado mientras incendios obligan a miles a huir en Europa
Los enormes incendios que golpean a España y Francia llegaron este domingo al mensaje del papa León XIV, mientras cientos de miles de personas permanecen lejos de sus hogares y los cuerpos de emergencia luchan contra varios frentes activos.
Tras el rezo del ángelus en la Plaza de la Libertad de Castel Gandolfo, el pontífice dedicó unas palabras a quienes sufren las consecuencias del fuego y a los equipos desplegados para combatirlo.
“Expreso mi cercanía e invito a todos a orar”, manifestó León XIV antes de mencionar tanto a las personas afectadas como a los equipos de rescate que participan en las labores de emergencia.
Papa León XIV pone atención sobre los incendios en España y Francia
El pronunciamiento ocurre en medio de una emergencia que continúa creciendo en ambos países.
En España, más de 75.000 personas habían sido evacuadas y otras 30.000 recibieron órdenes de permanecer confinadas, según el balance recogido este domingo por Reuters.
Uno de los principales focos se encuentra en Ávila, donde las llamas han arrasado más de 50.000 hectáreas. La ministra española de Medio Ambiente, Sara Aagesen, lo calificó como el mayor incendio forestal de la historia reciente del país.
La emergencia también golpea Castellón. Allí, otro incendio había consumido más de 4.300 hectáreas y alcanzó el parque natural de la Sierra de Espadán, mientras las condiciones meteorológicas dificultaban el trabajo de extinción.
Francia enfrenta evacuaciones masivas cerca de Burdeos
Al otro lado de la frontera, la situación tampoco daba tregua.
AP informó que 220.000 personas habían tenido que abandonar sus viviendas solamente en la región de Gironda, donde el fuego se acercó hasta unos 15 kilómetros del área metropolitana de Burdeos.
La emergencia se extiende a otras zonas. Al sumar los desalojos provocados por otro incendio en Las Landas, la cantidad de desplazados en el suroeste francés superaba las 250.000 personas este domingo.
Unos 2.500 bomberos, respaldados por aeronaves y personal militar, trabajan contra las llamas en Gironda. Decenas de socorristas han resultado lesionados y cientos de viviendas fueron destruidas, según AP.
Reuters señala que la sequía prolongada y las sucesivas olas de calor han creado condiciones especialmente favorables para la propagación de los incendios, en un contexto de temperaturas extremas intensificadas por el cambio climático.
Con los fuegos todavía activos y miles de personas pendientes de cuándo podrán regresar a casa, León XIV centró su intervención en quienes están directamente expuestos a la emergencia: las familias desplazadas y los socorristas que continúan trabajando contra las llamas.


