La temporada de virus respiratorios cerrará el año con un repunte marcado en distintos países, impulsado principalmente por los virus de influenza tipo A. Informes recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) confirman que la actividad gripal sigue creciendo a escala global, con dinámicas muy distintas entre regiones, pero con un denominador común: la presencia cada vez mayor del subtipo A(H3N2).
En Norteamérica, particularmente en Estados Unidos y Canadá, la circulación de H3N2 está en ascenso y ya se observa la expansión del subclado K, que había tomado fuerza previamente en Europa y Asia. Aunque no hay señales de que genere cuadros más graves que los habituales, las autoridades recuerdan que las temporadas dominadas por este subtipo suelen impactar más a adultos mayores y personas con condiciones crónicas.
Un llamado urgente a la preparación regional
La OPS pidió a los países del continente reforzar la vigilancia epidemiológica y ajustar la organización de los servicios de salud para enfrentar un periodo que podría combinar influenza, covid-19 y otros virus respiratorios. El organismo insiste en que la estrategia más efectiva para reducir complicaciones será mantener altas coberturas de vacunación, tener capacidad diagnóstica disponible y asegurar atención oportuna para grupos de riesgo.
En su último reporte, la OPS señala que la circulación de influenza A está aumentando en América Latina, aunque la H3N2 todavía no es el subtipo predominante en la mayoría del Cono Sur. Aun así, el comportamiento observado en el hemisferio norte suele anticipar lo que podría ocurrir en nuestra región semanas después.
Panorama internacional: datos de Estados Unidos, Argentina y Brasil
En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportan 905 hospitalizaciones por influenza al inicio de la temporada 2025-2026, de las cuales 813 corresponden a virus tipo A. Entre los casos tipificados, más del 73% fueron causados por H3N2, lo que evidencia el dominio creciente de esta variante.
En Argentina, el último boletín sanitario registró 7.549 casos de influenza en lo que va del año. La mayoría se asocia a H1N1, mientras que H3N2 representa una circulación mínima. A pesar de ello, se contabilizan más de 200 muertes vinculadas a cuadros gripales, sin especificación por subtipo.
Brasil, por su parte, informa casos puntuales de H3N2, como los detectados en el estado de Santa Catarina. Si bien hay un aumento de infecciones graves por influenza A a nivel nacional, no se ha identificado una ola significativa atribuida exclusivamente a esta variante.
Por qué la H3N2 genera preocupación
La H3N2 es reconocida por los expertos como una de las variantes históricamente más intensas de la influenza A. Ha estado asociada a varias temporadas severas y protagonizó una de las pandemias más importantes del siglo XX. Además, suele evolucionar con rapidez, lo que obliga a una continua actualización de las vacunas.
Aunque la información disponible no muestra un comportamiento más agresivo en este ciclo, sí apunta a una transmisión elevada, un elemento suficiente para activar alertas sanitarias debido al riesgo de saturación en centros médicos.
Síntomas más comunes asociados a H3N2
Los cuadros pueden incluir:
- Fiebre alta de aparición súbita
- Tos seca
- Dolor de garganta
- Cansancio intenso
- Dolores musculares marcados
- Malestar gastrointestinal (diarrea o dolor abdominal)
Recomendaciones generales de prevención
Las autoridades insisten en que la vacunación sigue siendo una de las herramientas más eficaces para disminuir hospitalizaciones y complicaciones graves, especialmente en adultos mayores, niños pequeños, personas embarazadas y pacientes con enfermedades crónicas.
Otras medidas clave incluyen:
- Lavado de manos frecuente
- Ventilación adecuada en espacios cerrados
- Atención médica temprana ante síntomas intensos o de rápida evolución
- Mantener una alimentación balanceada para fortalecer el sistema inmunológico


