Los pagos a importadores aumentaron tras una decisión de la Corte Suprema que frenó parte de los recargos.
EE. UU. devuelve miles de millones a importadores por aranceles anulados
El gobierno de Estados Unidos aceleró la devolución de miles de millones de dólares a importadores, luego de que la Corte Suprema frenara una parte de los aranceles aplicados durante la administración de Donald Trump.
Los reembolsos corresponden a derechos de aduana cobrados antes de que el máximo tribunal estadounidense declarara ilegales varios de esos recargos. La medida ya comenzó a reflejarse con fuerza en las cuentas públicas del país.
Según datos del Departamento del Tesoro citados por medios internacionales, las devoluciones se concentraron especialmente entre mayo y junio, después de la decisión judicial emitida en febrero.
Reembolso de aranceles en Estados Unidos presiona el déficit
El impacto más visible apareció en el balance fiscal de junio.
Durante ese mes, el Tesoro reportó cobros brutos por derechos aduaneros de $23.600 millones, pero los reembolsos alcanzaron $49.200 millones. Esa diferencia dejó una salida neta de $25.600 millones por concepto de aduanas.
El resultado contribuyó a que el presupuesto federal registrara en junio un déficit de $120.000 millones, en contraste con el superávit de $27.000 millones reportado en el mismo mes del año anterior.
Entre mayo y junio, las devoluciones por aranceles sumaron cerca de $71.000 millones, equivalentes a una parte importante de los cobros sujetos a devolución por los aranceles basados en la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional.
Política arancelaria queda bajo presión judicial
Los aranceles fueron una pieza central de la política económica y comercial de Trump, quien los presentó como una herramienta para impulsar la producción local, renegociar condiciones comerciales y aumentar los ingresos públicos.
Sin embargo, el fallo de la Corte Suprema alteró ese cálculo fiscal y obligó al Ejecutivo a devolver recursos cobrados a empresas importadoras.
La decisión también abrió una discusión sobre el alcance del poder presidencial para imponer recargos comerciales bajo normas de emergencia económica.
Aunque el gobierno mantiene otras medidas arancelarias y prepara nuevos instrumentos, el proceso de devolución complica el argumento de que los aranceles podían mejorar las finanzas federales de forma sostenida.
Cuentas públicas vuelven a mostrar presión
El déficit acumulado de Estados Unidos en los primeros nueve meses del año fiscal llegó a $1,367 billones, un aumento del 2% frente al periodo comparable anterior.
Los ingresos totales del periodo crecieron, pero el gasto también aumentó. Entre las partidas con mayor presión figura el pago de intereses de la deuda pública.
El gasto militar también mostró un incremento, en un contexto marcado por tensiones internacionales y mayores necesidades presupuestarias.
Para los importadores, los reembolsos representan una recuperación de recursos pagados bajo una política que luego fue cuestionada judicialmente.
Para el gobierno estadounidense, en cambio, las devoluciones significan menos ingresos netos por aduanas y un golpe adicional a unas cuentas fiscales ya presionadas por deuda, gasto e intereses.
El proceso todavía puede mantener efectos en los próximos balances, dependiendo del ritmo de revisión de reclamos y del volumen de aranceles que deban ser devueltos.


