lunes , enero 21 2019

Los gansos que viven hasta cuatro años de tortura por un abrigo de plumas

Dolor intenso, dificultad para respirar y ataques al corazón, consecuencias que las aves soportan mientras son desplumadas. A pesar de que esta práctica está prohibida en la Unión Europea, la ley tiene agujeros.

El proceso de desplume comienza cuando los patos y gansos tienen 10 semanas, es decir que no han alcanzado una edad madura, y continúa cada seis semanas, hasta que cumplen cuatro años.

En esta práctica manual, los trabajadores sujetan a las aves entre sus piernas y tiran de las plumas de la parte del pecho. Debido a que a los recolectores se le paga usualmente por cada ave, estos tratan de desplumar a la mayor cantidad posible de ellas.

No todas las plumas son usadas. De un ganso sale un promedio de 300 gramos de plumaje: 60 gramos de micro plumas de la capa de plumas más cercana a la piel del ave; 150 gramos de plumas medianas y 90 gramos de cola y alas.  Estas últimas se descartan, según afirma la página web TrackMyDown.

Durante la extracción de plumas -sin ningún tipo de analgésico-, “se rompen alas y se generan diferentes heridas que no son tratadas, lo que significa que los animales sienten un 100% del dolor durante todo el proceso”, asegura Fabian Steinecke, de la Oficina Protectora de Animales de Alemania (Deutsches Tierschutzbüro).

“Las aves en granjas industriales están constantemente bajo estrés y se vuelven somnolientas y agresivas. Se atacan entre sí y muchas veces arrancan las plumas de las otras aves. Sencillamente dejan de comportarse de una manera normal”, afirma Steinecke.

Son mantenidas en condiciones de hacinamiento en donde apenas pueden respirar. Muchas de ellas mueren tratando de escapar, aplastándose entre ellas.

Dolor, tortura y muerte

Luego de las largas jornadas de dolor y tortura, los patos y gansos son enviados al matadero. El ciclo de vida de un pato en su hábitat normal es de 8 a 10 años, mientras que el de los gansos es de 20.

A pesar de que este procedimiento está prohibido en la Unión Europea, de acuerdo con el Parlamento Europeo, “se permite la práctica de recolección de plumas de gansos vivos durante el periodo de muda”. Este último aspecto es uno de los más criticados a causa de la falta de control por parte de las autoridades.

Según denuncia la organización educativa vegana Gentle World, durante la recolección algunas de las plumas son arrancadas supuestamente por accidente.