Nuevo incidente en Zaporiyia eleva la preocupación por la seguridad nuclear en Ucrania
La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a generar alarma internacional luego de que un dron impactara instalaciones de la central nuclear de Zaporiyia, considerada la planta atómica más grande de Europa y uno de los puntos más sensibles del conflicto desde el inicio de la invasión rusa en 2022.
El incidente fue confirmado por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), cuyos inspectores permanecen desplegados en el complejo para monitorear permanentemente la situación de seguridad.
Aunque las autoridades informaron que los niveles de radiación permanecen dentro de parámetros normales, el hecho reavivó las preocupaciones sobre los riesgos de un accidente nuclear en medio de la guerra.
Daños en una instalación clave para la energía europea
Según el informe preliminar del OIEA, el impacto se registró en la zona exterior de uno de los edificios de turbinas de la planta.
Los especialistas desplazados al lugar verificaron daños estructurales compatibles con el choque de un dron.
A pesar de la explosión, las áreas directamente vinculadas a los reactores nucleares no resultaron afectadas y los sistemas de monitoreo continúan funcionando normalmente.
La central de Zaporiyia cuenta con seis reactores nucleares y antes del conflicto producía una parte importante de la electricidad consumida en Ucrania.
Inspectores debieron resguardarse
La tensión aumentó durante las horas previas al impacto.
El organismo internacional informó que sus inspectores escucharon actividad aérea no tripulada y detonaciones cerca de la planta, lo que obligó al personal a refugiarse temporalmente.
El director general del OIEA, Rafael Grossi, reiteró su preocupación por la creciente actividad militar en las inmediaciones del complejo.
Grossi insistió en que ninguna instalación nuclear debería convertirse en objetivo militar ni ser utilizada para operaciones de combate debido a las consecuencias potencialmente devastadoras que tendría cualquier incidente grave.
Rusia acusa a Ucrania
Las autoridades rusas responsabilizaron directamente a Ucrania por el ataque.
Según la administración instalada por Moscú en la central, el dron habría impactado a pocos metros de áreas sensibles de la infraestructura nuclear.
Además, denunciaron un segundo incidente ocurrido posteriormente en un sector de transporte dentro del complejo, donde varios vehículos resultaron dañados.
La corporación estatal rusa Rosatom aseguró que la naturaleza del ataque indica que el dron habría sido guiado deliberadamente hacia la instalación.
Funcionarios rusos sostienen que este tipo de acciones incrementan significativamente el riesgo de un accidente con consecuencias regionales.
Kiev rechaza cualquier responsabilidad
Por su parte, el gobierno ucraniano negó categóricamente haber atacado la planta.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania calificó las acusaciones como ilógicas y recordó que Zaporiyia continúa siendo territorio ucraniano reconocido internacionalmente, aunque actualmente permanezca bajo ocupación rusa.
Las autoridades de Kiev argumentan que no tendría sentido atacar una instalación estratégica que consideran propia y cuya recuperación figura entre sus objetivos políticos y militares.
Una planta nuclear atrapada en la guerra
Desde que las fuerzas rusas tomaron control de la central durante los primeros meses de la invasión, Zaporiyia se ha convertido en uno de los mayores focos de preocupación para la comunidad internacional.
Tanto Rusia como Ucrania se han acusado mutuamente durante los últimos años de realizar acciones militares que ponen en riesgo la seguridad de la instalación.
La cercanía de los combates, los ataques con drones y los intercambios de artillería han obligado al OIEA a mantener presencia permanente en el lugar para evaluar posibles amenazas.
Temor a una crisis nuclear en Europa
Expertos internacionales advierten que un accidente grave en Zaporiyia podría tener repercusiones mucho más allá de las fronteras de Ucrania.
Aunque las condiciones actuales continúan siendo consideradas estables, cualquier daño significativo a los sistemas de enfriamiento, suministro eléctrico o protección de los reactores podría generar una emergencia de alcance internacional.
Por esa razón, organismos multilaterales mantienen llamados constantes para que todas las partes involucradas eviten operaciones militares en las cercanías de instalaciones nucleares y garanticen corredores de seguridad alrededor de la planta.


