El expresidente de la República, José María Figueres Olsen, hizo públicas este martes 26 de agosto fuertes declaraciones en redes sociales contra su propia familia, específicamente en referencia a su hermana, Karen Christiana Figueres.
La controversia gira en torno a un proceso judicial que Figueres interpuso, según él, para proteger los bienes de su madre, quien actualmente tiene 91 años y se encuentra, según sus palabras, en condiciones de “gran fragilidad física y mental”.
“En las últimas horas circuló un comunicado a nombre de la familia Figueres Olsen relacionado con el juicio que interpuse contra familiares que despojaron a mi madre de sus bienes. Como sólo dos personas llevamos esos apellidos, deduzco que el comunicado proviene de mi hermana Karen Christiana”, señaló Figueres al iniciar su publicación.
El exmandatario fue enfático en criticar la decisión de su hermana de hacer público un tema que él considera íntimo: “Como lo hizo en la última campaña política para perjudicarme, ahora ella vuelve a sacar un tema íntimo del ámbito familiar y lo convierte en público. Eso nunca debió ocurrir, y por ello a nombre de mi familia pido disculpas. Sin embargo, amigos y amigas preocupados por este asunto merecen conocer algunos hechos importantes”.
Aclaró también que no se trata de un asunto de interés personal, ni económico, sino de una responsabilidad legal:
“No he presentado una querella por interés personal ni por herencia. La he presentado en mi calidad de garante legal de mi madre, nombrado así por un Juzgado de Familia. A sus 91 años, en condiciones de gran fragilidad física y mental, mi madre fue despojada de todos sus bienes. Lo que busco con acciones legales es que se los devuelvan para que se cumpla su voluntad: que la casa de la familia en Curridabat con sus jardines se convierta en un museo en memoria de mi padre, don Pepe, como ella misma lo comentó con tantas personas y además lo dejó establecido en su testamento”.
Finalmente, Figueres recordó que el proceso judicial aún está activo:
“La causa judicial que interpuse está en etapa intermedia. Un juez dictó sobreseimiento que mi abogado apeló. Con respeto esperaremos las etapas que siguen”.
Este episodio pone en evidencia una compleja disputa familiar que ha escalado hasta los tribunales y se ha hecho pública en medio de tensiones no solo legales, sino también emocionales y políticas.


