Una investigación reciente realizada por científicos de la Universidad de Pekín y la Universidad del Sur de California ha revelado un fenómeno sorprendente: el núcleo interno de la Tierra, una esfera sólida de hierro y níquel situada a más de 5.000 kilómetros bajo nuestros pies, habría detenido su rotación para empezar a girar en dirección opuesta.
Este descubrimiento se basa en el análisis de más de 140 pares de terremotos registrados entre 1991 y 2023, cuyos patrones sísmicos sugieren que este núcleo, que anteriormente giraba más rápido que la superficie terrestre, ha invertido su movimiento.
¿Por qué cambia la rotación del núcleo interno?
El núcleo interno se encuentra suspendido dentro de una capa líquida denominada núcleo externo, y ambas estructuras están en constante interacción mediante fuerzas complejas: el campo magnético terrestre, la convección térmica y la gravedad del manto terrestre.
Según el estudio publicado en la revista Nature, este sistema dinámico experimenta ciclos de rotación que podrían repetirse cada 60 o 70 años. De acuerdo con los datos recolectados, el último cambio de dirección habría ocurrido en la década de 1970, lo que refuerza la hipótesis de un comportamiento oscilatorio.
El análisis se basó en ondas sísmicas conocidas como PKIKP, que atraviesan el núcleo interno. La comparación entre terremotos repetitivos —también llamados multipletes— permitió a los científicos detectar sutiles diferencias en la propagación de las ondas, evidenciando un cambio en la orientación rotacional.


