El centro Rescate Wildlife–Zoave, ubicado en Alajuela, abrió recientemente su espacio de exhibición de capibaras, generando un notable interés por parte del público. Estos animales, conocidos por su carácter tranquilo y sociable, ahora pueden ser observados por las familias costarricenses todos los días en un entorno especialmente acondicionado para su bienestar.
Los cuatro ejemplares —un macho y tres hembras— fueron rescatados del tráfico ilegal de fauna silvestre, y tras un periodo de cuarentena y adaptación, se encuentran en óptimo estado de salud, según confirmaron expertos del recinto.
Reacción del público: entusiasmo y respeto por las reglas
Según explicó la veterinaria Isabel Hagnauer, la afluencia del primer fin de semana fue alta, pero el comportamiento del público superó las expectativas.
“Sabíamos que había gran expectativa, pero la respuesta fue muy positiva. Las personas acataron las normas y mostraron empatía hacia los capibaras, quienes aún están tímidos por su pasado”, comentó Hagnauer.
Los visitantes lograron ver a los capibaras nadando o explorando la parte más alta del recinto, aunque en algunos momentos se mantuvieron en áreas más apartadas.
Recomendaciones para una visita segura y responsable
El santuario permanece abierto todos los días de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., y dado el creciente flujo de visitantes, el personal del centro ha emitido nuevas recomendaciones para asegurar una experiencia positiva:
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Llegar temprano, especialmente si hay previsión de lluvia.
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Seguir las normas básicas de comportamiento:
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No correr ni gritar.
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No lanzar objetos al recinto.
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No usar flash al tomar fotografías.
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No alimentar ni intentar tocar a los animales.
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¿Y el parqueo? Situación ya controlada
Uno de los principales desafíos durante el primer fin de semana fue el parqueo, que se vio sobrepasado por la cantidad de visitantes. Sin embargo, el equipo de Rescate Wildlife ya ajustó la logística para facilitar el ingreso y la salida, reduciendo los tiempos de espera.
“Fue una situación similar a la de un centro comercial en temporada alta. Afortunadamente, el resto del santuario es amplio, lo que permitió una buena distribución de los visitantes”, aseguró Hagnauer.
Capibaras en recuperación: una historia con final esperanzador
Los capibaras fueron incautados por las autoridades como parte de un operativo contra el tráfico ilegal de especies silvestres. Desde entonces, han estado bajo estrictos cuidados veterinarios y han mostrado una recuperación notable.
“Su salud es estable, y aunque aún se muestran cautelosos con los humanos, poco a poco se adaptan al entorno natural que se les ha preparado”, concluyó la especialista.


