Una contraseña compartida, un correo fraudulento o un sistema desactualizado pueden abrir la puerta a un ataque capaz de interrumpir las operaciones de una pequeña empresa.
Especialistas de la Universidad Estatal a Distancia advirtieron que las pymes costarricenses enfrentan una exposición particular debido a sus presupuestos limitados, la falta de personal especializado y las dificultades para capacitar regularmente a sus equipos.
La alerta cuestiona la idea de que los ciberdelincuentes concentran sus esfuerzos únicamente en grandes corporaciones. En negocios pequeños, los controles básicos y la dependencia de pocas personas pueden facilitar el robo de accesos o dificultar la recuperación después de un incidente.
Ciberseguridad para pymes: amenazas presentes en la operación diaria
El correo electrónico, los servicios almacenados en la nube y el trabajo remoto ampliaron las herramientas disponibles para administrar un negocio, pero también aumentaron los puntos que requieren protección.
Entre los riesgos señalados figuran los mensajes diseñados para robar credenciales, el secuestro de archivos mediante ransomware, las filtraciones provocadas por configuraciones incorrectas, la reutilización de contraseñas y los ataques contra proveedores conectados con la empresa.
La vulnerabilidad también puede originarse en la forma en que comienza a operar un emprendimiento. Especialistas de UNED Impulsa mencionaron prácticas como administrar cuentas empresariales desde dispositivos personales, compartir claves entre colaboradores y mezclar las finanzas del negocio con las personales.
La búsqueda urgente de crédito puede representar otro riesgo. Una oferta aparentemente sencilla puede ser utilizada para obtener información financiera o credenciales mediante técnicas de manipulación conocidas como ingeniería social.
Ataques pueden comprometer la continuidad del negocio
El ESET Security Report 2025 determinó que el 27% de las organizaciones latinoamericanas consultadas reportó al menos un ciberataque durante el último año. Otro 22% indicó haber enfrentado ransomware en los dos años anteriores.
El estudio se elaboró con respuestas de 3.034 profesionales de organizaciones ubicadas en 15 países y con información de actividad maliciosa recopilada durante 2024. Por ello, sus cifras describen el panorama regional y no corresponden exclusivamente a empresas de Costa Rica.
El informe también muestra vacíos en la preparación. Menos de la mitad de las organizaciones afirmó contar con un programa estructurado de capacitación, mientras que una proporción importante reconoció no tener suficiente visibilidad para determinar si había sufrido un ataque.
Medidas preventivas no requieren grandes presupuestos
La autenticación multifactor es una de las principales recomendaciones, pues agrega una verificación adicional cuando una persona intenta ingresar a una cuenta.
Las pymes también pueden reducir su exposición mediante contraseñas distintas para cada plataforma, actualizaciones periódicas, respaldos cuya recuperación haya sido probada y capacitaciones para reconocer mensajes o enlaces sospechosos.
Los especialistas aconsejan definir quién puede acceder a la información y preparar un protocolo para responder ante incidentes. La protección digital debe integrarse a las tareas habituales del negocio y revisarse conforme cambien los sistemas, el personal y las amenazas.


