La mandataria cuestionó actividades universitarias, mientras el MEP defendió límites contra el proselitismo escolar.
Gobierno lleva debate sobre propaganda política hasta los foros de la UCR
La presidenta Laura Fernández amplió este miércoles su ofensiva discursiva contra la propaganda partidaria en espacios educativos y dirigió parte de sus críticas hacia actividades organizadas en la Universidad de Costa Rica.
Durante la conferencia semanal del Poder Ejecutivo, la mandataria aseguró que ha observado foros universitarios con orientación comunista o de izquierda y afirmó que esas actividades buscan influir ideológicamente en las personas jóvenes.
Fernández utilizó la expresión “lavarle el cerebro” para describir el efecto que, bajo su criterio, tendrían esos encuentros.
En el segmento de la conferencia revisado, la presidenta no identificó cuáles actividades motivaron el señalamiento, quiénes las organizaron ni qué contenidos específicos consideró contrarios a los principios democráticos.
MEP separa formación política de propaganda partidaria
El ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez, intervino para distinguir entre estudiar temas políticos como parte del currículo y realizar proselitismo dentro de escuelas y colegios.
Sánchez sostuvo que el alumnado puede conocer sobre ciudadanía, instituciones públicas, elecciones y sistemas políticos. Sin embargo, señaló que personas externas no deben ingresar a los centros educativos para indicar por quién votar o qué posición ideológica adoptar.
El jerarca aseguró que esa restricción está sustentada en normativa educativa, disposiciones del Servicio Civil y regulaciones electorales.
También afirmó que el MEP emitió una circular para recordar los límites aplicables a las actividades políticas dentro de las aulas. Las fuentes consultadas no consignan el número, la fecha ni el texto completo de ese documento.
Señalamiento contra la UCR abre un debate distinto
Las declaraciones presidenciales incorporaron dos escenarios diferentes. Por un lado, el Gobierno defendió los controles aplicados en los centros de primaria y secundaria administrados por el MEP.
Por otro, Fernández cuestionó la orientación ideológica de actividades académicas en una universidad pública, pero no anunció una investigación, sanción o medida administrativa contra la UCR.
La mandataria sostuvo que el propósito de la educación debe ser entregar herramientas para que cada estudiante construya sus propias posiciones.
A partir de esa premisa, rechazó cualquier intento de utilizar los espacios educativos para reclutar futuros dirigentes o imponer corrientes de pensamiento.
Sánchez, entretanto, negó que las instrucciones del Ministerio constituyan una mordaza para docentes o estudiantes. Su argumento fue que la restricción se dirige a la propaganda partidaria, no al análisis de la realidad política dentro del proceso educativo.
El ministro cerró su intervención asegurando que esas prácticas “se acabaron de una vez por todas”.
Gobierno no presentó casos concretos durante la conferencia
La intervención no incluyó ejemplos documentados sobre personas externas que hubieran ingresado a centros educativos para pedir votos o promover agrupaciones políticas.
Tampoco se detallaron los foros de la UCR señalados por Fernández ni se presentaron pruebas que permitieran determinar si esas actividades constituían adoctrinamiento, debate académico o ejercicio de libertad de expresión.
Por ahora, el hecho confirmado es que el Gobierno endureció su discurso contra el proselitismo en las aulas y extendió sus cuestionamientos políticos hacia actividades universitarias.
Una respuesta institucional de la UCR permitiría completar el debate con la posición de la universidad mencionada directamente por la presidenta.
INFORMACION ELMUNDOCR Y PRESIDENCIA DE LA REPUBLICA


