La eliminación de Croacia frente a Portugal sigue dando de qué hablar, especialmente por la polémica decisión arbitral que anuló el gol que habría significado el 2-2 en los minutos finales del compromiso.
La anotación llegó al minuto 113 del encuentro y parecía darle una nueva vida a los croatas, quienes forzaban la definición en tiempos extra. Sin embargo, segundos después, el sistema de videoarbitraje (VAR) intervino y llamó al juez central para revisar la acción.

Tras observar la repetición, el árbitro confirmó que el tanto no era válido, una decisión que generó reclamos de los jugadores croatas y celebraciones inmediatas en el conjunto portugués.

Ante las múltiples dudas surgidas después del encuentro, la FIFA emitió una explicación oficial sobre lo ocurrido y aclaró que la decisión estuvo respaldada por la tecnología utilizada durante el torneo.
Según detalló el organismo, el sistema Connected Ball, incorporado dentro del balón oficial Trionda, detectó un contacto del delantero croata Igor Matanović durante la jugada previa al gol.
Ese toque fue determinante para establecer la posición de fuera de juego y permitió confirmar que la anotación debía ser anulada.
“Según los datos proporcionados por la tecnología Connected Ball, alojada dentro del Trionda, el balón oficial del partido, se demostró que hubo contacto por parte del número 20 de Croacia, Igor Matanovic, en la jugada previa al gol contra Portugal, lo que permitió al árbitro determinar correctamente el fuera de juego y anular el gol”, indicó la FIFA.
La explicación oficial pone fin a las especulaciones que surgieron tras el partido y respalda la decisión tomada por el equipo arbitral mediante el uso de la tecnología, cada vez más determinante en los encuentros de alto nivel internacional.


