El expresidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz, Óscar Arias Sánchez, recibió el premio Jan Ruml Democracia y Libertad 2026, un reconocimiento internacional que destaca a figuras que han contribuido a la defensa de la democracia, los derechos humanos y la promoción de la paz.
La distinción fue entregada en el extranjero y el exmandatario aprovechó la ocasión para compartir un mensaje centrado en la situación mundial, los conflictos armados y la importancia de fortalecer los mecanismos de diálogo entre las naciones.
Un mensaje marcado por la preocupación global
Durante su intervención, Arias reflexionó sobre los constantes conflictos que han acompañado a la humanidad a lo largo de la historia y lamentó que, en muchas ocasiones, los países opten por la confrontación antes que por la negociación.
El exgobernante señaló que la violencia continúa siendo una amenaza para millones de personas en distintas regiones del mundo y defendió la diplomacia como la herramienta más efectiva para resolver diferencias entre Estados y pueblos.
Defensa de la paz y la cooperación
Arias insistió en que el futuro no está determinado por los conflictos y que todavía es posible construir sociedades más pacíficas mediante la cooperación internacional, el respeto mutuo y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El exmandatario también destacó la necesidad de promover valores como el entendimiento, la reconciliación y la búsqueda de acuerdos para enfrentar los desafíos globales.
Reconocimiento a una trayectoria internacional
El premio Jan Ruml Democracia y Libertad es otorgado a personalidades que han realizado aportes significativos en la promoción de principios democráticos y libertades fundamentales.
La trayectoria de Arias ha estado estrechamente vinculada a iniciativas de paz desde la década de 1980, cuando impulsó esfuerzos diplomáticos para contribuir a la resolución de conflictos armados en Centroamérica, labor que posteriormente le valió el Premio Nobel de la Paz.
Llamado a una paz duradera
En la parte final de su mensaje, Arias reiteró la importancia de trabajar por una paz que trascienda los escenarios políticos y militares, alcanzando también a las familias, las comunidades y las relaciones entre los pueblos.
El expresidente concluyó con un llamado a mantener viva la esperanza de un mundo donde el diálogo prevalezca sobre la confrontación y donde la cooperación internacional permita enfrentar los retos del presente y del futuro.


