sábado, 30 mayo 2026
- Publicidad -

Colombia vuelve a encender alarmas por violencia política tras asesinato de miembros de campaña presidencial

Ataque contra equipo de candidato presidencial sacude elecciones en Colombia y aumenta tensión política

La campaña presidencial en Colombia volvió a quedar marcada por la violencia luego del asesinato de dos integrantes del equipo político del candidato derechista Abelardo de la Espriella, en un hecho ocurrido en una zona rural del departamento del Meta, región históricamente golpeada por el conflicto armado y el narcotráfico.

Las víctimas fueron identificadas como Rogers Mauricio Devia, coordinador local de campaña, y Eder Fabián Cardona, asesor político. Ambos fueron atacados a balazos la noche del viernes mientras transportaban material propagandístico relacionado con la candidatura presidencial.

De acuerdo con información entregada por el equipo de campaña, cuatro hombres armados que se desplazaban en motocicletas interceptaron el vehículo en el que viajaban las víctimas y abrieron fuego en plena carretera rural.

El hecho ocurre en medio de un clima de creciente tensión política y de seguridad en Colombia, donde varios aspirantes presidenciales han denunciado amenazas y riesgos contra sus vidas de cara a las elecciones programadas para el próximo 31 de mayo.

Violencia política revive temores del pasado en Colombia

La Defensoría del Pueblo calificó el doble homicidio como un hecho “extremadamente grave”, especialmente porque ocurre durante un proceso electoral nacional.

La entidad advirtió que este tipo de ataques afecta directamente la participación democrática y el ejercicio político en distintas regiones del país.

La situación ha despertado preocupación no solo entre autoridades colombianas, sino también entre organismos internacionales que monitorean la seguridad electoral en América Latina.

En los últimos meses, Colombia ha registrado un aumento de atentados, amenazas y hechos violentos vinculados a figuras políticas y líderes sociales.

El senador Iván Cepeda, identificado con la izquierda colombiana y considerado uno de los favoritos según encuestas recientes, ha denunciado amenazas de muerte. Lo mismo ocurrió con Abelardo de la Espriella y la candidata conservadora Paloma Valencia.

Debido al aumento del riesgo, varios candidatos realizan actividades públicas acompañados de fuertes dispositivos de seguridad.

Meta: una región golpeada por grupos armados y narcotráfico

El departamento del Meta, donde ocurrió el ataque, ha sido históricamente una de las zonas más conflictivas de Colombia.

Durante décadas fue considerado bastión estratégico de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y actualmente mantiene presencia de grupos disidentes armados vinculados al narcotráfico y la extorsión.

Además, la región continúa siendo un corredor clave para el tráfico de cocaína debido a su ubicación geográfica y conexión con otras rutas ilegales.

Expertos en seguridad señalan que, en territorios bajo influencia de organizaciones criminales, las elecciones suelen convertirse en espacios de presión y control armado.

En Colombia es frecuente que estructuras ilegales intenten influir en campañas políticas mediante amenazas, atentados o intimidación contra candidatos y dirigentes locales.

Antecedentes recientes aumentan preocupación

El asesinato de los integrantes de campaña ocurre pocos meses después de otros episodios que incrementaron las alarmas sobre la violencia política en Colombia.

En febrero, la líder indígena Aida Quilcué, candidata vicepresidencial de Iván Cepeda, fue secuestrada temporalmente por un grupo disidente de las FARC.

Asimismo, otra estructura armada es señalada por las autoridades como presunta responsable del atentado contra Miguel Uribe, quien fue baleado durante un acto político en Bogotá el año anterior.

Estos hechos han provocado comparaciones con una de las épocas más oscuras de la historia colombiana, cuando durante las décadas de 1980 y 1990 varios candidatos presidenciales fueron asesinados en medio de la guerra entre el narcotráfico, grupos armados y el Estado.

Analistas políticos consideran que el actual panorama refleja el enorme desafío que enfrenta Colombia para garantizar unas elecciones seguras y libres de violencia en regiones donde todavía operan organizaciones criminales fuertemente armadas.

 

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente