El jefe del Pentágono afirmó que la presencia de embarcaciones militares rusas y posibles operaciones de inteligencia en la isla preocupan seriamente a Washington.
La tensión política entre United States y Cuba volvió a aumentar luego de que el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, asegurara ante el Congreso que el gobierno cubano representa una amenaza para la seguridad nacional de su país.
Durante una audiencia sobre temas militares y presupuesto federal, varios congresistas republicanos cuestionaron al jefe del Pentágono sobre la creciente relación de Cuba con Russia y China. En medio de la discusión, se mencionó la presencia recurrente de barcos militares rusos en puertos cubanos, incluyendo submarinos con capacidad nuclear.
Hegseth reconoció que Washington ve con preocupación que potencias rivales mantengan operaciones tan cerca del territorio estadounidense. Según explicó, este tipo de movimientos son considerados estratégicamente delicados para la seguridad del país.
Las declaraciones surgieron luego de que el congresista Mario Díaz-Balart preguntara directamente si Cuba debía ser vista como una amenaza. La respuesta del funcionario fue breve, pero contundente: “Sí”.
El tema ocurre en medio de un nuevo endurecimiento de las relaciones entre ambos gobiernos desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca. En los últimos meses, Washington ha aplicado nuevas medidas de presión económica y restricciones contra La Habana, mientras aumenta el discurso político sobre la influencia rusa y china en América Latina.
Además, funcionarios estadounidenses han expresado inquietud por supuestas actividades de inteligencia extranjeras desarrolladas desde territorio cubano, especialmente debido a la cercanía de la isla con Florida.
Las declaraciones del Pentágono podrían generar aún más tensión diplomática en la región y reactivar debates sobre seguridad, influencia militar y alianzas internacionales en el Caribe.


