Miles de kilómetros separan a Perú del conflicto entre Rusia y Ucrania, pero para decenas de familias peruanas esa guerra ya forma parte de su realidad. Lo que comenzó como una oportunidad laboral con salarios atractivos terminó, según denuncian familiares y autoridades, con ciudadanos enviados al frente de combate tras aceptar ofertas de empleo que aseguraban ser para labores civiles.
Las historias han comenzado a acumularse en Lima, donde familiares se concentran frente a la Embajada de Rusia y oficinas del Gobierno peruano para exigir información sobre el paradero de sus seres queridos, muchos de los cuales dejaron de comunicarse hace semanas o meses.
Una madre nunca dejó de sospechar
Norma recuerda con angustia el día en que llevó a su hijo de 31 años al aeropuerto. Él le aseguró que viajaría a Rusia para trabajar como cocinero del Ejército ruso, un empleo que encontró mediante anuncios publicados en redes sociales y que, según le prometieron, le permitiría ganar un salario muy superior al que recibía en Perú e incluso optar por la ciudadanía rusa.
Aunque intentó convencerlo de no viajar, el hombre ya había tomado la decisión. Poco después de llegar a territorio ruso comenzaron a llegarle videos en los que aparecía vestido con uniforme militar, cavando trincheras y construyendo refugios en una zona boscosa de Ucrania.
Con el paso de las semanas las llamadas fueron cada vez más escasas. La última comunicación ocurrió cuando le informó que estaba siendo castigado por un superior. Desde entonces no ha vuelto a tener noticias de él.
Promesas de empleos civiles terminaron en el campo de batalla
De acuerdo con testimonios recopilados por CNN, numerosos peruanos fueron contactados mediante reclutadores que ofrecían trabajos como cocineros, guardias de seguridad o conductores en Rusia.
Sin embargo, tras arribar al país, varios denunciaron que les retiraron sus teléfonos, les hicieron firmar contratos escritos en ruso y posteriormente fueron enviados a zonas de combate con escasa preparación militar.
Uno de esos casos es el de Rosa, cuyo esposo viajó creyendo que trabajaría como guardia de seguridad. Ella asegura que jamás le explicaron que participaría en operaciones militares.
Antes de perder contacto con él, recibió mensajes donde describía entrenamientos intensos, escasez de alimentos y constantes ataques con drones. Su última despedida fue un mensaje en el que le dijo que la amaba y que siempre la llevaría en su corazón.
Veterano peruano relata las condiciones que enfrenta
Guillermo, un exmilitar peruano de 28 años que permanece en territorio ocupado por Rusia, relató a CNN que aceptó la oferta convencido de que desempeñaría funciones de seguridad privada.
Según explicó, al llegar le obligaron prácticamente a firmar un contrato en ruso que no pudo traducir y posteriormente fue enviado al conflicto armado.
Actualmente asegura estar lesionado tras un ataque con dron, sufrir una fractura en la rodilla y carecer de atención médica adecuada.
“Todo lo que quiero es volver a casa”, expresó durante la entrevista.
También afirmó que un amigo peruano que viajó junto a él murió recientemente en combate.
Fiscalía investiga posible trata de personas
Las denuncias han llevado a la Fiscalía de Perú a abrir una investigación por una posible red de trata de personas vinculada con el reclutamiento de ciudadanos para enviarlos al conflicto entre Rusia y Ucrania.
Según la investigación, al menos 36 denuncias describen un patrón similar: personas que aceptaron supuestas ofertas laborales en Rusia y terminaron participando de manera forzada en operaciones militares.
El abogado Percy Salinas, quien representa a varias familias, estima que podrían existir alrededor de 800 peruanos integrando las filas rusas, atraídos principalmente por promesas de bonos de hasta 20.000 dólares y salarios mensuales que oscilarían entre los 3.000 y 4.000 dólares.
No obstante, muchas familias aseguran que esos pagos nunca llegaron.
Gobierno peruano busca información
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú informó que ha realizado cientos de gestiones ante las autoridades rusas para conocer la situación de sus ciudadanos y solicitar su retorno cuando sea posible.
Sin embargo, funcionarios reconocen que recuperar a personas ubicadas en zonas activas de combate representa un enorme desafío, especialmente cuando ya firmaron contratos con las fuerzas armadas rusas.
Por su parte, la Embajada de Rusia en Lima indicó anteriormente que mantiene disposición para atender las solicitudes oficiales presentadas por el Gobierno peruano y reiteró que Rusia respeta la decisión de ciudadanos extranjeros que optan por incorporarse a sus fuerzas armadas.
Mientras tanto, decenas de familias continúan esperando noticias de sus seres queridos, aferradas a la esperanza de que algún día puedan regresar con vida.


