Una situación que inició como una salida típica de Semana Santa en la zona norte del país se transformó rápidamente en una operación de alto riesgo que mantiene en alerta a cuerpos de emergencia y familias involucradas.
El caso se desarrolla en el cantón de Sarapiquí, donde desde la noche del Viernes Santo se activó un despliegue urgente tras la desaparición de un adolescente en una zona montañosa de difícil acceso.
Una alerta que encendió el operativo
La emergencia comenzó a las 7:43 p. m., cuando el sistema de emergencias 9-1-1 recibió el reporte sobre un joven de 16 años que no regresó al campamento donde se encontraba con su familia.
A partir de ese momento, la Cruz Roja Costarricense movilizó recursos especializados:
- Equipos de búsqueda terrestre
- Uso de drones para rastreo nocturno
- Personal paramédico
- Rescatistas entrenados en zonas de alta complejidad
El terreno, caracterizado por pendientes pronunciadas, vegetación densa y condiciones de baja visibilidad, ha complicado significativamente las labores.
La emergencia se agrava con más desaparecidos
Horas después del primer reporte, el escenario se tornó aún más delicado. Dos personas que habían salido por cuenta propia a buscar al menor también fueron reportadas como desaparecidas.
Este giro obligó a ampliar el radio de búsqueda y a redoblar los esfuerzos operativos, convirtiendo el incidente en una emergencia de múltiples víctimas en potencial riesgo.
Hallazgo en condición crítica
Tras una intensa jornada de trabajo durante la madrugada, cerca de las 4:00 a. m. de este domingo, los rescatistas lograron ubicar a una de las personas desaparecidas.
El hallazgo se dio en un punto de difícil acceso: la persona había caído a un precipicio de aproximadamente 20 metros. Según el reporte preliminar:
- Presentaba una fractura en una pierna
- Se encontraba en condición crítica
- Requería extracción técnica con cuerdas
Actualmente, los equipos continúan trabajando para completar la evacuación segura y coordinar su traslado a un centro médico.
Operativo sigue activo en condiciones complejas
A más de 12 horas del inicio de la emergencia, el despliegue no se ha detenido. Las labores continúan bajo condiciones adversas, donde factores como la geografía, la oscuridad y el cansancio juegan un papel clave.
El caso pone nuevamente sobre la mesa los riesgos asociados a actividades recreativas en zonas montañosas durante fechas de alta movilización como la Semana Santa, especialmente en regiones como Sarapiquí, donde la naturaleza puede volverse impredecible en cuestión de minutos.


