viernes, 3 julio 2026
- Publicidad -

El núcleo terrestre podría albergar hasta 45 veces más hidrógeno que todos los océanos

Un nuevo estudio científico plantea que el núcleo de la Tierra podría contener una cantidad de hidrógeno muy superior a la que se encuentra en todos los océanos del planeta. Según las estimaciones más recientes, en el interior profundo de la Tierra habría entre nueve y hasta 45 veces el equivalente al hidrógeno presente en las masas de agua superficiales.

El hallazgo, publicado en la revista Nature Communications, sugiere que este elemento esencial podría representar entre el 0,36 % y el 0,7 % del peso total del núcleo terrestre. De confirmarse, cambiaría de manera significativa la comprensión sobre la estructura interna del planeta y el origen del agua en la Tierra.

Un reservorio oculto desde el origen del planeta

La investigación indica que la mayor parte del hidrógeno —y, por extensión, del agua— habría quedado atrapada en el núcleo durante las primeras etapas de formación del planeta, hace más de 4.600 millones de años.

Durante ese período, la Tierra se formó a partir de colisiones de rocas, gas y polvo alrededor del joven Sol. Bajo condiciones extremas de presión y temperatura, los materiales más densos descendieron y formaron el núcleo metálico, compuesto principalmente por hierro y níquel. En ese proceso, el hidrógeno disponible habría quedado incorporado al metal fundido.

De acuerdo con los autores, si el hidrógeno logró integrarse al núcleo, debió estar presente en grandes cantidades durante las principales fases de crecimiento del planeta, lo que respalda la hipótesis de que el agua no llegó únicamente por impactos posteriores de cometas, como sostienen otras teorías.

Cómo lograron estimarlo

El núcleo terrestre es inaccesible de forma directa, por lo que los científicos deben recrear sus condiciones en laboratorio. En este caso, utilizaron hierro sometido a altísimas presiones y temperaturas mediante una celda de yunque de diamante y láseres especializados.

Posteriormente aplicaron una técnica llamada tomografía de sonda atómica, que permite observar y contar átomos individuales en estructuras microscópicas. Así pudieron analizar cómo interactúan el hidrógeno, el silicio y el oxígeno dentro del hierro en condiciones similares a las del núcleo.

Los resultados mostraron una proporción cercana a uno a uno entre hidrógeno y silicio en las muestras. Al combinar estos datos con estimaciones previas sobre la cantidad de silicio presente en el núcleo, lograron calcular el posible volumen total de hidrógeno atrapado en su interior.

Implicaciones para la vida y el campo magnético

El hidrógeno es un elemento fundamental para la vida, junto con otros como el carbono, nitrógeno, oxígeno, azufre y fósforo. Comprender su distribución en el planeta ayuda a reconstruir cómo evolucionó la Tierra y cómo se dieron las condiciones que permitieron la aparición de la vida.

Además, la interacción entre hidrógeno, silicio y oxígeno en el núcleo podría influir en la forma en que el calor se transfiere hacia el manto. Ese proceso es clave para el funcionamiento del núcleo externo líquido, responsable de generar el campo magnético terrestre que protege al planeta de la radiación solar.

Aún quedan interrogantes

Pese al avance, los propios científicos reconocen que existen incertidumbres. Parte del hidrógeno podría haberse perdido durante los experimentos al reducir la presión de las muestras, lo que implicaría que la cantidad real en el núcleo podría ser incluso mayor.

También se requiere más investigación para confirmar cómo interactúan otros elementos en las profundidades del planeta y ajustar las estimaciones actuales.

Si los cálculos resultan correctos, el centro de la Tierra no solo sería un núcleo metálico incandescente, sino también el mayor depósito de hidrógeno del planeta, superando ampliamente el contenido de los océanos y reescribiendo parte de la historia geológica terrestre.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente