Si usted no tiene a mano su tarjeta de vacunas o no recuerda cuántas dosis recibió a lo largo de su vida, el Ministerio de Salud lanza un llamado claro: es momento de revisar su esquema y, de ser necesario, aplicarse la vacuna contra el sarampión.
Aunque en Costa Rica durante el 2025 se confirmó únicamente un caso, el panorama continental encendió las alertas. Las cifras oficiales muestran un crecimiento considerable en América: los contagios pasaron de 466 reportados en 2024 a 14.504 en 2025. Países como México, Canadá, Estados Unidos y Bolivia registraron incrementos importantes, mientras que Guatemala sumó decenas de casos adicionales a inicios de 2026.
Una enfermedad altamente contagiosa
El sarampión no es un virus menor. Se transmite por el aire cuando una persona infectada tose, estornuda o incluso habla. En espacios cerrados o concurridos —como aeropuertos, aviones, buses y sitios turísticos— el riesgo de propagación aumenta considerablemente.
Antes de que existiera la vacunación masiva, esta enfermedad causaba brotes frecuentes y complicaciones graves, especialmente en menores de edad. Por eso, las autoridades insisten en no bajar la guardia, incluso en países donde la circulación ha sido baja en años recientes.
Recomendaciones clave antes de viajar
Salud hace énfasis especial en quienes planean salir del país hacia destinos donde hay circulación activa del virus. Las principales recomendaciones son:
- Verificar que niños, adolescentes y adultos tengan aplicadas dos dosis de la vacuna triple viral (sarampión, rubéola y paperas).
- Bebés entre 6 y 11 meses que viajen a zonas de riesgo deben recibir una dosis adicional al menos dos semanas antes del viaje, bajo indicación médica. Esta no sustituye el esquema regular.
- Personas adultas sin comprobante de vacunación o que no tengan certeza de haber sido inmunizadas deben aplicarse al menos una dosis.
- Si el esquema está incompleto o se desconoce, se debe actualizar con al menos dos semanas de anticipación al viaje.
Qué hacer al regresar
Si entre una y tres semanas después de volver al país se presentan síntomas como fiebre y erupciones en la piel, la recomendación es acudir de inmediato a un centro de salud e informar sobre el viaje reciente. La detección temprana es clave para evitar posibles cadenas de transmisión.
Un llamado a no confiarse
Las autoridades recuerdan que el hecho de que Costa Rica registre pocos casos no significa que el riesgo haya desaparecido. El aumento en el continente demuestra que el virus sigue circulando y puede ingresar fácilmente mediante viajes internacionales.
Por eso, la recomendación es sencilla: si no sabe cuál es su estado de vacunación, acérquese al Ebáis o centro médico más cercano y póngase al día. La prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para evitar brotes y proteger tanto la salud individual como la colectiva.


