La jornada electoral de este domingo arrancó con momentos de tensión en Cartago, luego de que la diputada oficialista Pilar Cisneros denunciara un incidente ocurrido cuando ingresaba a emitir su voto. Según su relato, fue objeto de gritos, insultos y un presunto golpe con una bandera en las afueras del centro educativo donde le correspondía sufragar.
El hecho se produjo en la Escuela Julián Volio Llorente, donde la presencia de la legisladora generó reacciones inmediatas de varias personas que se encontraban en el lugar. Testigos describieron un ambiente agitado, con reclamos verbales y una cercanía inusual de manifestantes alrededor de la diputada, mientras colaboradores y personas cercanas intentaban facilitarle el ingreso al recinto.
Tras votar, Cisneros atendió a la prensa y ofreció su primera versión de lo sucedido. Indicó que una bandera estuvo a punto de golpearla durante el altercado, situación que, aseguró, no la asustó, pero sí le provocó tristeza por el significado simbólico de la fecha electoral. Minutos después, al profundizar en el tema, afirmó que el contacto sí se produjo.
En sus declaraciones, la diputada insistió en que el día de las elecciones debería vivirse como una fiesta cívica y no como un espacio de confrontación. Señaló que Costa Rica es un país diverso en pensamiento político y que esa pluralidad debe expresarse desde el respeto, sin recurrir a agresiones físicas ni verbales.
Durante el intercambio con medios, Cisneros también cuestionó lo que considera un doble rasero en la valoración de este tipo de actos, al asegurar que situaciones similares generarían una reacción mucho mayor si los protagonistas fueran otros actores políticos. En ese contexto, rechazó la normalización de comportamientos agresivos en espacios democráticos.
La legisladora añadió que, además del supuesto “banderazo”, recibió insultos directos mientras caminaba hacia el centro de votación, con calificativos como “corrupta” y “ladrona”. Aun así, reiteró que su postura es mantener una actitud de respeto y celebración democrática, pese a los momentos incómodos vividos durante la mañana electoral.
El incidente se da en un contexto de alta sensibilidad política, con centros de votación custodiados y una fuerte presencia ciudadana desde tempranas horas, reflejo de una jornada clave para el rumbo político del país.


