El momento más tenso del debate presidencial organizado por Noticias Repretel y Noticias Monumental no terminó cuando se apagaron las cámaras. Al contrario, la escena que protagonizaron Ariel Robles y Laura Fernández continuó generando repercusiones una vez concluido el programa, especialmente por una pregunta que quedó en el aire.
Durante el cara a cara, Robles puso sobre la mesa un tema delicado al cuestionar cómo debía reaccionar una eventual administración ante la normalización de una relación impropia entre una persona menor de edad y un adulto. La consulta provocó una respuesta inmediata y enérgica de Fernández, quien calificó el planteamiento como una bajeza y afirmó que sería “implacable” frente a cualquier situación de ese tipo.
Sin embargo, el intercambio dio un giro cuando Robles mostró un documento y señaló que ese criterio había sido expresado públicamente por José Miguel Villalobos, abogado y candidato a diputado por Alajuela vinculado al mismo movimiento político que respalda a Fernández. El señalamiento fue directo: si la postura era de cero tolerancia, debía reflejarse en decisiones políticas concretas.
La consulta que quedó sin respuesta
Al finalizar el debate, periodistas abordaron a Laura Fernández para preguntarle si, tal como afirmó en el escenario, pediría la renuncia de Villalobos o lo apartaría de un eventual gobierno. La consulta apuntaba directamente a la coherencia entre su discurso público y la forma en que su movimiento maneja estos señalamientos internos.
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Ante la pregunta, la candidata optó por no responder y guardó silencio. No hubo confirmación, rechazo ni aclaración sobre posibles acciones, pese a que minutos antes había insistido en que sería firme e implacable frente a ese tipo de conductas.
Un silencio que pesa en campaña
El mutismo posterior contrastó con la vehemencia mostrada durante el debate y rápidamente se convirtió en uno de los temas más comentados tras la transmisión. En un formato que expuso a los aspirantes a cuestionamientos sin filtros, la ausencia de respuesta terminó amplificando el impacto de la pregunta original.
El episodio se suma a una noche en la que varios candidatos fueron confrontados por decisiones pasadas, alianzas políticas y propuestas sensibles, pero pocos momentos generaron tanta atención fuera del set como este. En plena recta de campaña, cada gesto, palabra —o silencio— adquiere un peso político que trasciende el debate televisivo.


